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La Guardia Civil ha detenido en la denominada operación “Piedra” a 13 integrantes (todos ellos de nacionalidad rumana) de una red especializada en robos con fuerza cometidos en bares, restaurantes, hostales, estancos, supermercados y viviendas situadas en la provincia de Guadalajara, Cuenca y Madrid.
Así lo ha confirmado este jueves la subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Araceli Muñoz quien, acompañada por el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, José Luis Díaz, no ha descartado que se produzcan nuevas detenciones relacionadas con este caso, “ya que la operación no está cerrada”.
Las investigaciones comenzaron el pasado mes de septiembre de 2009 tras la omisión de varios robos con fuerza cometidos en bares, restaurantes, hostales, estancos, supermercados y viviendas de la provincia de Guadalajara.
Estos robos tenían un nexo común: los presuntos autores inutilizaban los sistemas de alarma de los establecimientos usando procedimientos químicos, al tiempo que bloqueaban las puertas de la vivienda y locales anexos para impedir la entrada de testigos mientras se estaba produciendo el delito.
En la madrugada del pasado día 16 de octubre de 2009 y a raíz de un robo cometido en un bar de la localidad de Duró, la Guardia Civil de Guadalajara estableció un operativo policial en distintas vías de comunicación de la provincia a través del cual se procedió a la identificación de una persona sospechosa de estar implicada en este robo.
Ante la sospecha de que esta persona pudiera estar conectada con la banda, el Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial llevó a cabo las correspondientes investigaciones y averiguaciones respecto del entorno del sospechoso, obteniendo de esta forma la identidad de diversos miembros del grupo organizado, que él mismo lideraba.
Una vez identificados todos los miembros de la banda y obtenidos los suficientes indicios incriminatorios de los miembros del grupo, el pasado día 19 de enero se procedió a la entrada y registro en dos viviendas de Guadalajara y otra en la urbanización de Valdeluz, que se saldó con la detención de trece personas y la recuperación de parte de los objetos robados.
A través de las investigaciones practicadas, la Guardia Civil imputa a la banda la comisión de 33 robos en las provincias de Guadalajara, Cuenca y Madrid. Los robos que se les imputan se cometieron entre el 3 de agosto de 2009 y el 18 de enero de 2010. En la provincia de Guadalajara la Guardia Civil ha acreditado un total de 22 delitos cometidos en las localidades de Trillo, Espinosa de Henares, Matillas, Durón, Valdeaveruelo, Villanueva de Alcorón, Illana, El Casar, Galápagos, Albalate de Zorita, Chiloeches Escariche. También en las urbanizaciones de El Clavín y Valdeluz. En la provincia de Cuenca se les imputa nueve robos , cometidos en las localidades de Villar de Domingo García, Cañamares, Valdeolivas, y Albalate de Nogueras. Otros dos robos fueron cometidos en las localidades madrileñas de Salamanca de Jarama y Valdepiélagos.
La Guardia Civil no descarta que las investigaciones conduzcan al esclarecimiento de otros delitos.
Modus operandi
Los integrantes del grupo se desplazaban a las localidades o zonas geográficas, elegidas, generalmente de madrugada, en las que realizaban reconocimientos previos de los establecimientos o viviendas seleccionadas.
Estos estaban perfectamente organizados, de tal manera que mientras unos cometían los robos, otros ejercían labores de vigilancia y control para alertar ante la posible preencia de cercana de patrullas policiales. Una vez cometidos los robos, se cambiaban de ropa y calzado y abandonaban en el monte el atuendo utilizado en la comisión del delito, llegando a permanecer varias horas en lugares cercanos al lugar donde cometieron los delitos para después regresar a Guadalajara.
La característica peculiar y poco habitual del grupo, era que cuando se veían sorprendidos lanzaban piedras a los propietarios y
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