No se ha demorado en nada sobre lo previsto Luis Santiago Tierraseca para comunicar a María Antonia Pérez León que acepta su ofrecimiento para ocupar la secretaría de organización del PSOE de Guadalajara, una vez que la candidatura de ésta sea ratificada por el congreso que se celebrará el 20 de julio en Molina de Aragón.
De lo rápido que han ido sucediéndose los aconteimientos da buena idea el hecho de que todavía no se hayan visto personalmente Tierraseca y Pérez-León, dado que el primero de ellos se encuentra toda la mañana en Toledo, donde asiste a un comité de dirección en razón de sus atribuciones dentro de la Junta de Comunidades. Previsiblemente, la primera reunión entre ambos se llevará a cabo esta tarde.
Esta decisión, para la cual Tierraseca había pedido el fin de semana como período de reflexión, da forma a una candidatura mucho más cohesionada que sin el delegado de Bienestar social, que en los últimos meses se había ido trasluciendo como catalizador de las corrientes más discrepantes dentro del PSOE alcarreño.
En consecuencia, María Antonia Pérez León será la candidata para suceder a Alique con todas las bendiciones de Toledo.
Este diario había confirmado ya el pasado viernes que Pérez León había ofrecido a Tierraseca su participación en una candidatura de integración, que tendría como consecuencia directa que éste pasara a ocupar la Secretaría de Organización, el segundo puesto en importancia del PSOE provincial, un cargo todavía desempeñado por Alberto Rojo. Tierraseca comunicó a sus más cercanos que se tomaría este fin de semana para estudiar la propuesta que en este sentido ýa le había planteado Pérez León con toda claridad. Así ha sido y la respuesta ha resultado ser positiva.
Alique, un final inducido
De este modo, la irritación creciente en muchos sectores del PSOE alcarreño ha terminado por imposibilitar la continuidad de quien ha sido su máximo líder en los últimos años.
Alique, que ocupó sucesivamente la presidencia de la Diputación y la alcaldía de la capital tras desbancar de ambas instituciones al PP, estaba viendo crecer desde su última derrota electoral en mayo de 2007 una oposición interna que ahora viene a ser corroborada por la pérdida de confianza ante Toledo. La política de "cerrar el grifo" de la inversiones de la Junta a Guadalajara y otros municipios regidos por el PP y la falta de autocrítica tras la persistente sangría de votos, especialmente en el Corredor han sido las dos últimas circunstancias que más críticas habían sido suscitado internamente, aunque siempre con la discreción que es propia entre los socialistas alcarreños.
El panorama político que ha desembocado en la situación actual ya fue adelantado hace meses por LA CRÓNICA DE GUADALAJARA en un celebrado artículo de opinión de su director, que puede releer desde aquí, que era su vez continuación de una información anterior y casi premonitoria. De igual modo, la visión inmovilista que se denunciaba en otra columna más reciente se ha quebrado ante la toma de decisiones de quienes ostentan la autoridad máxima dentro del "aparato" del PSOE en Castilla-La Mancha. Queda por ver, no obstante, cómo logrará María Antonia Pérez León despejar las suspicacias que aún despierta en algunas comarcas y que no siempre han quedado diluídas en este su primer años al frente de la Diputación Provincial.
El tiempo de Jesús Alique al frente del PSOE de Guadalajara tocaba a su fin y esto cuajó en unas pocas horas de la pasada semana. Desde la dirección regional del partido se había hecho saber ya al interesado que no contaba con el apoyo de los responsables regionales, que desde semanas antes trabajaban con la opción de la presidenta de la Diputación, María Antonia Pérez León, como el más conveniente relevo en la secretaría provincial.
Como anunció a lo largo del viernes este diario, el asunto fue puesto sobre la mesa en la reunión de la Ejecutiva Provincial con la que se cerraba un viernes muy especial para el PSOE de Guadalajara. Se esperaba que Jesús Alique anunciara ante los máximos responsables del PSOE de Guadalajara su decisión de no presentar su candidatura para el Congreso Provincial que se celebrará el 20 de julio en Molina de Aragón y que tiene como fin fundamental renovar los órganos internos, incluída la secretaría general... y así se hizo.
De lo ocurrido en el interior de la sede socialista sólo ha trascendido fehacientemente un comunicado oficial que ensarta tópico tras tópico y revela muy poco de los debates internos que llegaron a plantearse tiempo atrás. El texto difundido a partir de las diez de la noche del viernes es el siguiente:
Jesús Alique, secretario provincial del PSOE de Guadalajara, ha anunciado a la Ejecutiva Provincial, reunida esta tarde, su decisión “personal, seria y meditada” de no optar a la reelección como secretario general de cara al próximo Congreso Provincial Ordinario, que se celebrará el próximo 20 de julio. En esta misma línea, Alique ha manifestado al conjunto de la Ejecutiva Provincial su apoyo a María Antonia Pérez León, actual presidenta de la Diputación Provincial, como la persona indicada para continuar con el proyecto socialista en Guadalajara.
Jesús Alique ha realizado un balance muy positivo de los ocho años en los que ha ocupado la secretaria provincial del PSOE, haciendo especial hincapié en la excelente situación en la que se encuentra el Partido Socialista en la provincia de Guadalajara, con carácter hegemónico y gobernando en la Diputación Provincial y en la mayoría de los municipios de la provincia, así como en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y en el Gobierno de España. El actual secretario provincial ha considerado precisamente este momento, con una provincia plenamente identificada con el Partido Socialista, como el más indicado para dar este paso y dar la opción a que otras personas continúen con la labor que él, junto a un gran equipo de personas, inicio hace dos citas congresuales.
Alique ha afirmado que ahora cierra una etapa como secretario general, pero que abre otra de una gran intensidad como parlamentario nacional en el Congreso de los Diputados en la que su prioridad seguirá siendo, como hasta ahora, defender los intereses de la provincia de Guadalajara.
Por su parte, la Ejecutiva Provincial ha calificado como altamente positivo el trabajo de Jesús Alique tanto como secretario general del PSOE como durante su etapa como presidente de la Diputación Provincial y como alcalde de Guadalajara. En este sentido, la Ejecutiva ha afirmado que Alique ha sido durante estos años un revulsivo para la provincia de Guadalajara destacando los innumerables logros que se han conseguido durante su gestión orgánica y pública.