Hacia las ocho y media de la mañana de este lunes se producía un atraco en una sucursal de Caja Guadalajara en Alovera. Los dos ladrones, según fuentes de la Subdelegación, se llevaron al parecer algo más de 12.000 euros y actuaron disfrazados con pelucas y bigotes postizos.
Tras retener a los empleados en el archivo de la oficina, los ladrones han hecho lo mismo con una decena de clientes que fueron a la sucursal a partir de las 9.00 horas.
Lo más singular del caso es que la pareja de atracador aguantó tranquilamente en el interior de la oficina por espacio de veinte minutos, a la espera de que la caja de caudales de la entidad se abriera, con el habitual retardo de diez minutos establecido como teórica medida de seguridad. Cuando llegó la Guardia Civil todo había pasado.