José Bono Martínez cumplió a la perfección el papel que tenía asignado este lunes en Guadalajara: animar a la concurrencia en el mítin del PSOE e impulsar, fundamentalmente, la candidatura de Jesús Alique por la capital alcarreña.
Tan Bono como siempre, el ex-presidente regional hizo alarde de españolismo y de apoyo al trabajo hecho por su partido en Guadalajara no sólo en los últimos cuatro años sino también en el último cuarto de siglo. Para corroborarlo hasta intervino Javier Irízar, quien fuera alcalde durante de la ciudad más de una década a partir de 1979 y que en la actualidad es empresario inmobiliario, al frente de Urbas-Guadahermosa, con intereses urbanísticos no sólo en Guadalajara sino incluso en varios países
Pero a pesar de Araceli Martínez (que lo presentó), de Javier Irízar (que recordó tiempos pasados), de Magdalena Valerio (que aburrió un tanto con demasiadas cifras) o incluso de Jesús Alique (que presidía la reunión desde una monumental fotografía, además de recordar su eficacia en la reordenación de las finanzas municipales), el verdadero protagonista de la tarde-noche era José Bono. Si hace semanas defraudó, ayer se convirtió en un torrente de españolismo y socialismo entendido a su modo y manera.
"Porque algunos paguen más impuestos no tienen más derechos", argumentó Bono. No se refería a un posible enfrentamiento entre españoles e inmigrantes o entre rticos y pobres, sino entre los nacionalistas y los que no lo son. Jacobino como siempre, pero también con su autonomismo imprescindible para justificar un cuarto de siglo de poder castellano-manchego, el político socialista defendió España como realidad y se burló con cierta saña de los siete candidatos a la presidencia de Castilla-La Mancha que el PP fue poniendo sucesivamente contra él en vano en estos últimos cino lustros. Rivalidad que ahora hereda José María Barreda.
"Hay que mirar a nuestros nietos y dejar en paz a Don Pelayo". Quizá por eso, no se olvidó que estaba allí para argumentar en favor de Jesús Alique y lo hizo. Alabó su gestión financiera en el Ayuntamiento y hasta citó a Hercesa como ejemplo de la modernidad de la ciudad. Por su parte, Jesús Alique, enfatizó sobre los proyectos que deberán marcar el próximo cuatrienio, en caso de retener la alcaldía: el polígono del Ruiseñor (que gestionará Hercesa); la construcción de la Ciudad del Transporte (a la que opta Hercesa); la construcción del nuevo Campus Universitario (junto al polígono que promocionará Hercesa) o el futuro Palacio de Congresos, del que aún no se sabe ubicación ni planteamiento.