Cuando apenas restan unas horas para dar por concluidas las Fiestas 2008 en Cabanillas del Campo (terminan esta noche con la tradicional caldereta), el alcalde de la localidad, Jesús Miguel Pérez, no duda en calificarlas como "unas de las más agradables que se recuerdan desde hace mucho tiempo".
La satisfacción del primer edil viene dada, además, por haberse planteado el programa festivo "con una clara intención de ahorro sobre años anteriores, ya que la coyuntura económica era lo que aconsejaba que hiciéramos. Hemos seguido teniendo el apoyo de las empresas locales para el patrocinio de actividades, pero estaba claro que en este 2008 había que ajustarse a la situación actual".
Sobre esta base "y con mucho esfuerzo, trabajo, ilusión e imaginación de mucha gente" Jesús Miguel insiste en recalcar al final de las fiestas "que ha vuelto a demostrarse que el mejor aval de nuestras fiestas de verano son los propios vecinos, que desde dentro de las peñas o desde fuera de ellas han participado masivamente todos los días".
No podía faltar en el balance la valoración sobre dos de los aspectos esenciales del programa: las actuaciones musicales y la feria taurina. "El concierto de Extremoduro fue un éxito, como han reconocido incluso aquellos a los que ese estilo de música no les atraía en un principio. Lo de Amaral, con más de 10.000 personas, era más previsible pero no por eso la satisfacción es menor. Después de que en 2007 tuviéramos aquí a Fito y los fitipaldis, el que hayamos conseguido tener en Cabanillas de nuevo a los artistas más reclamados del verano en toda España quiere decir mucho tanto de nuestro pueblo como de quienes desde el Ayuntamiento han estado trabajando desde hace meses para que el concierto del jueves pasado fuera una realidad. La verdad es que estoy muy satisfecho por los propios conciertos y por cómo se ha organizado todo, desde los aparcamientos, los accesos y el mismo campo de fútbol. Desde luego, con la experiencia que vamos teniendo no es para extrañarse, pero sí para reconocerlo y felicitarnos por ello".
En cuanto a la feria taurina, "más allá del balance de lo que se haya visto sobre el ruedo, que eso depende de los gustos de cada uno, lo que nadie puede negar es que la empresa contratada por el Ayuntamiento se ha desvivido en hacerlo de la mejor manera incluso desde cuando estuvieron contratando el ganado, hace ya tiempo. Han demostrado que son unos grandes profesionales y eso hay que destacarlo, además de que han sabido entender que el presupuesto estaba ajustado y aun así han traído una corrida de altura, una muy buena novillada, una corrida de rejones muy entretenida y tampoco ha faltado el espectáculo de toreo cómico. Creo que no se puede pedir más, sobre todo cuando encima los toreros han triunfado y han dado espectáculo. Los encierros, que ya son una tradición a pesar de los pocos años que llevamos con ellos, no dejan de ser un motivo de inquietud siempre para un alcalde y para todo el Ayuntamiento, porque siempre estás a merced de que a algún corredor le pase algo y se sufre sólo con pensarlo. Afortunadamente, no ha ocurrido nada grave y quien se ha querido divertir corriéndolos ha podido hacerlo".
Dentro de este buen balance, el alcalde de Cabanillas no ha querido olvidarse de "reconocer la paciencia de los vecinos que han sufrido las molestias propias de estos días. Creo que entre el sentido común de todos y la labor de la Policía Local se han superado bien estas incomodidades, que no siempre son evitables pero que entre todos intentamos siempre que sean las menos posibles. En conjunto, creo que todos podemos felicitarnos por las fiestas de Cabanillas del Campo"