No faltó casi nadie de los que tienen algo que decir en el Partido Popular nacional y, desde luego, fue más que considerable la presencia alcarreña por los pasillos del madrileño hotel Eurobuilding, donde este jueves pronunció una esperadísima conferencia María Dolores de Cospedal.
"Mariano Rajoy sabe que mi prioridad es Castilla-La Mancha y que me voy a presentar a la Presidencia del partido" desveló Cospedal a los periodistas.
Allí estaban a buena hora varios alcaldes de la provincia, mientras que algunos otros (como Antonio Román o José María Bris) hubieron de empezar a escuchar a la ponente casi desde el pasillo, para demostrar de abrirse hueco sin incomodar. Los parlamentarios Ramón Aguirre y José Ignacio Echániz, así como los hermanos De Grandes, se ubicaron entre los restringidísimos 90 asientos dispuestos en el salón, de dimensiones tan reducidas como siempre y como siempre presidido por un lienzo del Rey y el Príncipe de Asturias, más juveniles a cada año que pasa.
Durante cuarenta minutos, la presdenta del Partido Popular de Castilla-La Mancha luchó primero con los insistentes problemas de una megafonía lamentable para, a partir de ahí, navegar con suavidad por unas aguas demasiado revueltas como para hacer alardes retóricos.
Así lo debió entender la albaceteña quien, a lo sumo y ante la atenta mirada de su padre (ex-ucedista), apuntó con convicción que "en el PP no somos la repetición de la UCD, aunque algunos lo quisieran". Cospedal tuvo los naturales halagos hacia su introductor, pero también para Esperanza Aguirre, de quien reconoció haber aprendido que "la política no vale nada si se hace de espaldas a los ciudadanos".
Dado el tono del discurso, siempre leído, resultaba más interesante valorar qué callaba que lo que decía.Así, dejó caer en forma de elipsis sólo interpretables para la "claque" castellano-manchega dos alusiones al incendio de Guadalajara, que pasaron en consecuencia desapercibidas para la mayor parte del auditorio.
También se cuidó Cospedal muy mucho de dejar entrever durante su larga exposición bajo el genérico tema de la convivencia cuál podrá ser su futuro político a corto, medio o largo plazo, sin ni siquiera reiterar su compromiso con la región de un modo expreso ante quienes la escuchaban. A lo más que llegó la presidenta regional del PP es asegurar que quiere "para Castilla-La Mancha lo mismo que para España", además de pedir para las Cortes regionales un mayor uso de las mayorías cualificadas en temas de importancia, por aquello de promover el consenso. Más contundente estuvo ante los micrófonos de los periodistas, cuando aseguró que "no he hablado con Mariano Rajoy de ningún tipo de cargo a nivel nacional, ni de Secretarías ni de Vicesecretarías ni de ninguno. Sabe que mi prioridad es Castilla-La Mancha y que me voy a presentar a la Presidencia del partido. De eso sí he hablado con Mariano Rajoy", zanjó.
La presidenta del PP de Castilla-La Mancha consideró también que hay personas en su partido que "a fuerza de intentar machacar" al presidente del PP, Mariano Rajoy, están haciendo daño a la formación política y les animó a terminar con los rumores y a presentar una candidatura alternativa de cara al Congreso de junio. "No se están dando cuenta que no están haciendo sólo daño a la persona sino también al PP, una institución que es mucho más importante", apostilló. De Cospedal se mostró muy crítica con quienes están "que sí que no" y "hablando todos los días", pero sin configurar una alternativa a la de Mariano Rajoy. "Se están equivocando", insistió. "Agradeceríamos muchos que las personas interesadas se presentaran, que lo sepamos todos y que podamos elegir. Para eso están los congresos", insistió.
Atrás quedaban las palabras de Mariano Rajoy en la presentación del acto, cuando fiel a sus más recientes mensajes recalcó que él opta a la presidencia del partido "porque me lo ha pedido y me lo sigue pidiendo la mayoría del partido". Coincidió también en anunciar sin ambages que su propuesta de estrategia electoral de cara a 2012 es desde ahora y sobre todo intentar captar a votantes socialistas desengañados con Zapatero. Gallardón se había expresado en términos similares horas antes.