El mundo del toro puso una pica en Flandes con raíces en Guadalajara
Vista general de la sala durante los últimos trabajos de montaje.
Augusto González (desde Bruselas) 05/06/2008
Una iniciativa del eurodiputado alcarreño Luis de Grandes facilita una unidad del "mundo del toro" hasta ahora desconocida a la hora de reivindicar su papel. La nueva etapa comenzó en Bruselas.
La tauromaquia, empeñada como está en sobrevivir al siglo XXI, tiene desde el 4 de junio de 2008 una cuenta pendiente de agradecimiento con Luis de Grandes. En Bruselas tuvo que ser donde todos los que son algo en la Fiesta se hayan mostrado unidos para reivindicar un rito y un sentimiento. Fue durante dos horas, lo que dura una corrida. Y fue en el Parlamento Europeo, ruedo sin albero para lo que parece el inicio de una nueva etapa.
Todos los que han participado en esta iniciativa han reconocido el magnífico trabajo de Luis de Grandes en la organización de esta cita taurina y europeísta. Ha sido la alternativa internacional para la Mesa del Toro, el ente bajo el que se agrupan desde ganaderos a toreros, pasando por veterinarios o cualquiera de los que son algo en el mundo de los toros.
La sala "Jehudi Menuhim" se convirtió en un ruedo nada improvisado por dos días, como marco para una exposición que aporta una visión emocionante y vital de un actividad que es cultura. La muestra, que nace con vocación itinerante, ya ha sido solicitada para que se pueda contemplar en Guadalajara, en fecha por determinar.
Economía, arte, tradición y, sobre todo, sentimiento es lo que se puede apreciar en los panles y en todo el material dispuesto, incluido un magnífico audiovisual.De sentimientos no anduvo ayuno el Parlamento Europeo en la tarde de ese miércoles tan especial. Como era previsible, los grupos abolicionistas no perdieron la ocasión de citarse a la misma hora, aunque en otra sala. Hubo discrepancias, pero con respeto y sin interferencias.
Como el propio De Grandes se encargó de resaltar al introducir el acto de inauguración, al tratar de los toros "había que pasar a la acción" porque "somos mayoría, les guste o no a la minoría, a la que respetamos". Contra esos "cerúleos argumentadores" como los definió el periodista Carlos Herrera, apenas hubo acometidas verbales. Era una tarde, coincidiendo casi en el tiempo con las verónicas de Morante en Madrid, para hablar y reivindicar.
Los más lucidos, e incluso lúcidos, en esta tarea fueron los menos acostumbrados a hacer fanea con la palabra y sí con el percal. Se arrancó Víctor Mendes, el añorado torero portugués, abriendo plaza en su lengua natal. Elevó y mucho el listón el colombiano César Rincón, que agradeció "la oportunidad de expresar un sentimiento", que es a fin de cuentas su concepto del toreo... y lo que el toreo es en realidad. El valenciano Enrique Ponce sentó cátedra retórica con un discurso muy bien hilvanado, lleno de hermosos momentos al hilo de esos momentos que son la esencia de la fiesta, donde no hay espacio para el odio ni la crueldad, por más que a alguno le sorprenda:"El toro es el mejor amigo del hombre... Si es que ese hombre es torero", sentenció. Más azorado en el estrado que en el ruedo, Sebastián Castella cerró el turno de los matadores desde su ju ventud y en francés. El de Bèziers emocionó a los presentes con su vindicación de lo que supone "vivir en torero". A nadie se le hizo necesaria la traducción simultánea ante la sinceridad de esas palabras.
Con anterioridad hubo ocasión de escuchar, y de disfrutar por el entusiasmo de los ponentes, los testimonios de varios europarlamentarios: el portugués Vasco Graça Moura, aficionado al tiempo presidente de "la Gulbenkian", el máximo referente cultural portugués; Bernardette Vergnaud , que encadiló por su entusiasmo, tan común a tantos aficionados galos; y sin olvidar al británicoDavid Hannan, que aplicó la lógica a esta fiesta que no es forzosamente ilógica: "No hay que ser alemán para disfrutar de una ópera de Wagner, ni inglés para comprender a Shakespeare... ni español para amar la fiesta de los toros;los toros son un arte y el arte es universal". Y así lo dijo, desde su flema británica y con una sonrisa a prueba de eventuales críticas.
Para el recuerdo queda el inventario de autoridades presentes (ex-presidentes como Nicole Fontaine, Gil-Robles, Wilfred Maertens, parlamentarios de izquierdas y derechas y de un buen número de países) así como mucha "gente del toro". Desde Guadalajara se desplazó el alcalde de la capital alcarreña, Antonio Román, acompañado de los concejales Agudo y Robisco. El veterinario Enrique Reus, también alcarreño, participó en su condición de integrante destacado de la Mesa del Toro y en razón de su oficio. Y por no faltar no faltó ni un "espontáneo",Jorge, el capitán del Deportivo Guadalajara, que aprovechó su estancia en la capital europea para sumarse a la celebración.
El periodista Antonio Pérez Henares, el capitán del Deportivo y el alcalde de Guadalajara, charlaron distendidamente tras el inesperado encuentro de los tres en Bruselas.
Rincón, Ponce y Castella formaron una terna impecable ante el atril.
El arte estaba presente en todos los rincones de la exposición.
Trajes de torear y otros recursos cercanos a la imagen más tópica de la fiesta también podían contemplarse.