Después de una maratoniana sesión plenaria, el punto 16 del Orden del Día ha vista aprobada con los únicos, pero suficientes, votos del Partido Popular la Ordenanza Reguladora de la Convivencia en el Espacio Público. Es el penúltimo trámite para su aprobación definitiva una vez que se abra el periodo de alegaciones, lo cual no deberá prolongar los dos meses la tramitación.
El turno de palabra lo abría la concejal de Seguridad, María José Agudo, quien expuso el proceso que ha llevado a cabo la elaboración de dicho plan. Como recordó la edil, la tramitación comenzó allá por el 2003, cuando comenzaron a recabarse todas las llamadas registradas en el 091. Con todo ese material, se fijaron cuáles eran los problemas más significativos de los ciudadanos y fruto de ese trabajo nace la Ordenanza que este viernes ha sido aprobada. Una ordenanza que no hará distingos en su aplicación entre menores y a adultos, puesto que será de aplicación para todos los que realicen actividades incívicas.
Este último ha sido un aspecto criticado por el portavoz de IU, José Luis Maximiliano, quien ha dudado de una ordenanza en la que " el tema de la convivencia se ve como un tema de seguridad". "Esta es una ordenanza que lo único que hace es prohibir y sancionar, lo mezcla todo y está hecha para que se pueda echar a los mendigos de la calle", ha manifestado el edil. A este respecto, el portavoz de IU tiene muy claro que con esta ordenanza no se va a erradicar el problema de la capital, "Tenemos el ejemplo de Madrid", ha apostillado Maximiliano.
En la misma línea, se ha expresado el concejal del PSOE, Eusebio Robles, para quien esta normativa no es una solución a los problemas de convivencia que afectan a la capital y en ningún caso, a su juicio, erradicarán la lacra del "botellón". El socialista aboga por medios preventivos y nunca disuasorios para dar respuesta no sólo al problema del "botellón" sino a todos aquellos que atenten contra el libre desempeño de la convivencia ciudadadana.