El espacio abierto del patio del colegio “San Blas” de Cabanillas del Campo se convirtió este jueves en algo muy parecido a los viejos ultramarinos... pero completamente diferente. Una gran tienda sin afán de lucro, pero con ganas de combatir las dificultades en las que viven en un barrio de Venezuela llamado San Blas (en el municipio de Sucre) que será al destino al que irán a parar los beneficios de la venta de los productos que han aportado los propios alumnos y padres.
Todos los alumnos y profesores arrimaron el hombro colaborando detrás de las dos barras que se instalaron en el recinto. De igual modo, la llamada a todas las puertas posibles de las que sacar un detalle deja una nómina de más de medio centenar de organismos colaboradores, entre empresas privados y administraciones públicas, como el Ayuntamiento de Cabanillas del Campo que colaboró con los tres castillos hinchables.
“El año pasado recaudamos 3.500 euros para y esta vez también ha sido un éxito y esperamos llegar a esa cifra", explicó, Rosa Aguilar, profesora del centro, quien se encargó de coordinar las actividades.