Hay en Guadalajara gente estrecha de miras, incapaz de valorar la importancia que tiene la semana de Ferias. Se sorprende esa patulea triste y sin criterio de la desazón que causa en los peñistas locales el lugar de celebración, etílica o no, de una semana al año, allá por septiembre, dedicada al cachondeo... que es una cosa muy seria, según parece. Los hay mohínos, ya ven ustedes.
Si la capital alcarreña reunió en sus calles hace unos días a casi un millar de personas para reclamar, exigir, ordenar o pretender que el Ayuntamiento les hiciera caso por un quítame allá el Recinto Ferial es muy probable que estemos, loado sea el cielo laico de los demócratas, ante el advenimiento civil de un nuevo tiempo. Guardando las debidas proporciones, esto es lo que nos espera (o nos debería esperar) en próximas fechas:
Tras la manifestación de 1.000 peñistas para decirle al Ayuntamiento dónde colocar los caballitos y los puestos de morcillas y chorizos...
... faltará poco para que parte de los 9.000 vecinos que han solicitado una vivienda barata, pública y con algún tipo de protección para sus bolsillos ocupen la Calle Mayor para reclamarlas a voz en grito...
... y no habrá que esperar demasiado para que miles y miles de los conductores que cada día sufren la A-2 bloqueen con sus coches la autovía, el mismo día, a la misma hora, para exigir de una vez por todas el tercer carril prometido por todos los partidos que nos han gobernado e incumplido por todos los que se han reído de nosotros hasta la fecha, que han sido todos...
... y en un día de estos es posible que los 125.000 hombres que viven en esta provincia se concentren en algún lugar, para que se les vea, protestando ante los reiterados delitos violentos que tienen por víctimas a las mujeres...
... del mismo modo que 125.000 alcarreñas se manifestarán más pronto que tarde para quejarse de que por ser hombre se impongan penas más duras que en el que caso de ser mujer por igual delito, que o nos igualamos todos o la justicia seguirá siendo lo que es (complete el lector el adjetivo) del Tribunal Constitucional para abajo...
... y hasta es posible que 250.000 alcarreños menos los asalariados de los partidos políticos con implantación provincial nos juntemos un día en el mismo lugar, a la misma hora, para echarnos unas risas al recordar cómo están blindados todos ellos ante cualquier disidencia interna, cómo se esfuerzan por mirarse el ombligo hasta volverse estrábicos, cómo les importa más el estar que el ser, cómo les importa menos usted que su voto.
Si en Guadalajara somos capaces de movilizarnos por un recinto ferial y no lo hacemos por todo lo demás es que nos pasa algo grave. O que tenemos lo que nos merecemos. Que bien pudiera ser...
Una alternativa cómoda, barata y eficaz para expresarse es aprovechar LA CRÓNICA DE GUADALAJARA. Se registra con su correo electrónico (si no es uno de los más 2.000 lectores que ya lo ha hecho) y en sólo dos pasos puede empezar a mandarnos sus informaciones, denuncias, quejas, propuestas y lo que mejor considere, con o sin foto, aunque siempre con respeto al medio y a sus lectores. Pues eso, que le estamos esperando. Mientras llegan las manifestaciones para los problemas de Guadalajara ¿por qué no los vamos denunciando desde este su diario? Basta con hacer click aquí. Compruébelo y practique, que hay mucho de lo que quejarse, con pelos, señales, nombres y datos.