inicio
La Crónica de Guadalajara | Opinión
¿Y AHORA, QUÉ?
Augusto González Pradillo
30/06/2008
La opinión semanal de LA CRÓNICA DE GUADALAJARA

La selección española de fútbol ha ganado la Eurocopa 2008. Hasta ahí, el dato objetivo. A partir de ahí, el reto de empezar a vivir sin excusas.

Dado que todos estamos de acuerdo en concederle al fútbol una relevancia más allá de lo deportivo, asumamos que con la victoria de once señores contra otros once en un estadio vienés nos hemos quedado solos ante la evidencia: si se juega bien, es posible ganar... incluso cuando eres español.

De entre los cientos de miles que ayer aprovecharon para sudar más allá de la medianoche por calles y plazas habrá que esperar que a alguno le sobrevenga la lucidez tras la resaca y entienda que, a partir de ahora, nos enfrentamos a nosotros mismos. Y lo tendremos que hacer sin Luis Aragonés: la lira turca es la lira turca, como saben hasta los niños de preescolar.

Si en el fútbol, que era nuestra última reserva de derrotismo contumaz, hemos conseguido ganar ¿qué podremos hacer ahora para justificarnos? ¿Dónde se nos queda el viejo recurso a la mala suerte? ¿Dónde nuestros fracasos como resultado de la anarquía española? ¿Dónde el codazo a Luis Enrique? ¿Dónde la furia sin goles? Casillas y el resto de la banda nos han condenado al éxito por el trabajo, que es la más eficaz redención de penas, tras décadas de transitar plácidamente de fracaso en fracaso.

El domingo fue un día especial, sí: nos ha dejado sin excusas.

Hemos visto en cabeza y piernas ajenas que es posible alcanzar los objetivos con voluntad y capacidad. Gracias por la lección, compañeros, aunque lo duro empiece ahora para el común de los mortales celtibéricos: intentar el éxito en primera persona, a nuestro nivel, para esas cosas tan cotidianas como improbables que se llaman "pagar la hipoteca sin renunciar a la ración de gambas", "esquivar al jefe", "soportar a la suegra", "aprender inglés que de este año no pasa" o aceptar con entereza que la barriga incipiente está contraindicada para ligar en la piscina. Y todo eso, además, cavilarlo con la resaca puesta y el sueño de una noche de gritos, sudores y vigilia. ¿Difícil, no?

Pero ya no hay excusas. Lo han conseguido. Podemos.

Preparar para imprimir Imprimir Enviar por correo Enviar a un amigo  
Volver Volver

Gestor de contenidos
desarrollado por
Powered by
SPC v6.5 ®
SPC