inicio
La Crónica de Guadalajara | Cultura
Zoé Valdés y Raúl Rivero iluminarán Cuba hoy desde Guadalajara
Redacción
16/06/2008
El acto, que recoge también el concierto del cantautor cubano Julio Flower, es una oportunidad para escuchar a dos de las voces más activas de las disidencia cubana. Conozca sus biografías.

 Zoé Valdés y Raúl Rivero  ofrecerán hoy una conferencia en el Salón de Actos de Caja Guadalajara, bajo el título "Cuba en mi recuerdo".
La intervención de ambas personalidades, que dará comienzo a las 20,00 horas, se enmarca dentro del Ciclo  "El autor y su obra", que a lo largo del curso organiza Club Siglo FuturoEn esta ocasión, el acto recoge también el concierto del cantautor cubano Julio Flower. 
 
Zoé Valdés

Se trata de una de las nuevas voces literarias de Latinoamérica que logra ofrecer diversidad con su pluma. Su obra se centra en una visión crítica y nostálgica de la vida en tierra cubana. Nació el 2 de mayo de 1959 en La Habana. Se crió junto a su madre, ya que su padre abandonó la familia cuando Zoé era una niña.

Estudió durante dos años filología en la Universidad de La Habana, luego se trasladó a París, donde estudió en la Alianza Francesa. En aquella ciudad trabajó, entre 1984 y 1988, como documentalista en la delegación de Cuba en la UNESCO y en la Oficina Cultural de la Embajada Cubana. En este último año regresó a La Habana.

Luego de estar un tiempo desocupada, comenzó a desempeñarse, entre 1990 y 1995, como guionista cinematográfica y subdirectora de la Revista de Cine Cubano en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Se exilió a comienzos de 1995 a París (donde vive en la actualidad), junto a su esposo Ricardo Vega -cineasta-, con quien ha tenido a su hija Attys Luna. Fue censurada en su país (sus libros pueden encontrare en el mercado negro), y en 1997 obtuvo la nacionalización española. 

Empezó a escribir de forma seria a los 17 años. Sus comienzos en la literatura fueron en el género de la poesía, donde dice sentirse más cómoda. A mediados de los años 80 publicó los poemarios: "Respuestas para vivir" (1986) -galardonado en México con el Premio Roque Dalton y Jaime Suárez Quemain-, "Todo para una sombra" (1986) -que consiguió un accésit al Premio Carlos Ortiz- y "Vagón para fumadores" (1986).

En 1993 publicó su primera novela "Sangre azul", y dos años después la segunda, "La nada cotidiana", con la cual logró popularidad internacional. Le siguieron: "La hija del embajador" (1995) -ganadora del Premio Novela Breve Juan March Cencillo-, "Cólera de ángeles" (1996), "Te di la vida entera" (1996) -finalista del Premio Planeta-, "Café nostalgia" (1997) y "Querido primer novio" (1999).

En 1998 publicó "Traficantes de belleza", un volumen de 14 cuentos. También, editó otros libros de poesía: "Los poemas de La Habana" (1997) y "Cuerdas para el lince" (1999).

Sus trabajos más recientes son: "Los aretes de la luna" (1999, su incursión en la literatura infantil), "El pie de mi padre" (2000), "Milagro en Miami" (2001), "Lobas de mar" (2003) -novela con la cual obtuvo el premio Fernando Lara-, "La eternidad del instante" (2004) -novela que consiguió el Premio Torrevieja-  y "Bailar con la vida" (2006).

Entre otros galardones que ha recibido se encuentran: Primer Premio Coral al mejor guión cinematográfico (1990) y Premio LiberaturPreis otorgado a "La nada cotidiana" (1997). En 1999 recibió la Orden de Chévalier de las Artes y las Letras que otorga Francia, y en 2001 le fue concedida las Tres Llaves de la Ciudad de Miami.

Se trata de una de las nuevas voces literarias de Latinoamérica que logra ofrecer diversidad con su pluma. Su obra se centra en una visión crítica y nostálgica de la vida en tierra cubana. Nació el 2 de mayo de 1959 en La Habana. Se crió junto a su madre, ya que su padre abandonó la familia cuando Zoé era una niña.
 
Estudió durante dos años filología en la Universidad de La Habana, luego se trasladó a París, donde estudió en la Alianza Francesa. En aquella ciudad trabajó, entre 1984 y 1988, como documentalista en la delegación de Cuba en la UNESCO y en la Oficina Cultural de la Embajada Cubana. En este último año regresó a La Habana.
 
Luego de estar un tiempo desocupada, comenzó a desempeñarse, entre 1990 y 1995, como guionista cinematográfica y subdirectora de la Revista de Cine Cubano en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
 
Se exilió a comienzos de 1995 a París (donde vive en la actualidad), junto a su esposo Ricardo Vega -cineasta-, con quien ha tenido a su hija Attys Luna. Fue censurada en su país (sus libros pueden encontrare en el mercado negro), y en 1997 obtuvo la nacionalización española. 
 
Empezó a escribir de forma seria a los 17 años. Sus comienzos en la literatura fueron en el género de la poesía, donde dice sentirse más cómoda. A mediados de los años 80 publicó los poemarios: "Respuestas para vivir" (1986) -galardonado en México con el Premio Roque Dalton y Jaime Suárez Quemain-, "Todo para una sombra" (1986) -que consiguió un accésit al Premio Carlos Ortiz- y "Vagón para fumadores" (1986).
 
En 1993 publicó su primera novela "Sangre azul", y dos años después la segunda, "La nada cotidiana", con la cual logró popularidad internacional. Le siguieron: "La hija del embajador" (1995) -ganadora del Premio Novela Breve Juan March Cencillo-, "Cólera de ángeles" (1996), "Te di la vida entera" (1996) -finalista del Premio Planeta-, "Café nostalgia" (1997) y "Querido primer novio" (1999).
 
En 1998 publicó "Traficantes de belleza", un volumen de 14 cuentos. También, editó otros libros de poesía: "Los poemas de La Habana" (1997) y "Cuerdas para el lince" (1999).
Sus trabajos más recientes son: "Los aretes de la luna" (1999, su incursión en la literatura infantil), "El pie de mi padre" (2000), "Milagro en Miami" (2001), "Lobas de mar" (2003) -novela con la cual obtuvo el premio Fernando Lara-, "La eternidad del instante" (2004) -novela que consiguió el Premio Torrevieja-  y "Bailar con la vida" (2006).
Entre otros galardones que ha recibido se encuentran: Primer Premio Coral al mejor guión cinematográfico (1990) y Premio LiberaturPreis otorgado a "La nada cotidiana" (1997). En 1999 recibió la Orden de Chévalier de las Artes y las Letras que otorga Francia, y en 2001 le fue concedida las Tres Llaves de la Ciudad de Miami.
 
Raúl Rivero
 
Raúl Rivero perteneció a las primeras generaciones de periodistas que se graduaron en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana tras el triunfo de la Revolución Cubana. En 1966, fue uno de los fundadores de la revista satírica El Caimán Barbudo. Posteriormente, fue corresponsal de la agencia Prensa Latina en Moscú entre 1973 y 1976, volviendo después a Cuba, donde se encargó de la dirección del servicio de ciencia y cultura de la agencia.
En 1989 abandonó el organismo oficial Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, que encuadra a todos los escritores y artistas de la isla. Dos años después, el 2 de junio de 1991, fue uno de los firmantes de la Carta de los Intelectuales, en la que se solicitaba al presidente Fidel Castro, la liberación de los presos de conciencia. Ese año, abandonó el periodismo oficial denunciándolo como una "ficción sobre un país que no existe". En 1995 fundó una agencia de noticias independiente del gobierno cubano, denominada Cuba Press. En 2001 fue uno de los fundadores de la primera asociación de periodistas de Cuba independiente del gobierno.
En abril de 2003, Rivero fue condenado a 20 años de prisión, acusado de "realizar actividades subversivas encaminadas a afectar la independencia e integridad territorial de Cuba", escribir "contra el gobierno", haberse entrevistado con James Cason, un diplomático estadounidense, y haber organizado "reuniones subversivas" en su domicilio. Rivero pasó en la cárcel año y medio, con grave quebranto de su salud. En noviembre de 2004, debido a las presiones internacionales, fundamentalmente españolas, Rivero fue excarcelado, oficialmente tras serle aplicada la llamada "licencia extrapenal" por motivos de salud. Poco después, Rivero se trasladó a España con toda su familia.
 
 
En 2004, Rivero recibió el Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano. La Federación Latinoamericana de Periodistas, que incluye entre sus miembros al organismo estatal que agrupa a los peridistas cubanos, Unión de Periodistas de Cuba, rechazó la concesión del premio a Raúl Rivero

Preparar para imprimir Imprimir Enviar por correo Enviar a un amigo  
Volver Volver

Gestor de contenidos
desarrollado por
Powered by
SPC v6.5 ®
SPC