Es la primera botarga del calendario anual de Guadalajara la del Niño Perdido, que se celebra desde tiempo inmemorial en Valdenuño Fernández. Dado que en 2026 toca salir a la calle y alborotar la misa el 11 de enero, no será este año cuando los que acudan hasta allí podrán apreciar la mejora de la carretera que lleva al pueblo. En 2027, sin duda que sí.
La Diputación de Guadalajara llevará a cabo obras de refuerzo y mejora del firme de la carretera GU-1057, en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 0,000 y 5,600, que discurre desde el enlace con la N-320, en El Casar, hasta la conexión con la CM-1002, a su paso por el término municipal de Valdenuño Fernández.

En la sesión ordinaria de este martes, la Junta de Gobierno ha aprobado el proyecto técnico de esta actuación, incluida en el plan de mantenimiento de carreteras de 2025, con un presupuesto total de 1.201.131 euros.
Los trabajos consistirán en el refuerzo y mejora a sección completa de la capa de rodadura en un tramo de 5,6 kilómetros mediante la aplicación de mezcla bituminosa, con el objetivo de mejorar la capacidad portante, impermeabilizar la superficie y aumentar la adherencia de la vía. Asimismo, se renovará la señalización vertical y horizontal.
El plazo de ejecución de las obras es de seis meses. Durante este período no se producirán cortes totales de la carretera, aunque podrán realizarse cortes puntuales y/o desvíos provisionales por otro carril o zona alternativa cuando sea necesario, garantizándose en todo momento el paso de los vehículos de emergencia.

