El Hospital Universitario de Guadalajara ha obtenido un importante reconocimiento internacional por parte de la Sociedad Europea de Ictus (European Stroke Organisation, ESO).
En su reunión anual, la ESO ha concedido al servicio de Neurología del Hospital de Guadalajara el Premio Diamante de los ESO-Angels Awards 2025, el máximo galardón que otorga a la excelencia y la continuidad asistencial en la atención al accidente cerebrovascular (ACV).
Un reconocimiento que está estrechamente ligado a la puesta en marcha de la Unidad de Ictus en Guadalajara, que desde el año 2023 ha supuesto un avance decisivo en la atención a estos pacientes.
El galardón reconoce el trabajo del equipo multidisciplinar y la excelencia, fruto de «una coordinación eficaz, procesos bien definidos y un compromiso constante por mejorar la calidad asistencial», como ha señalado la jefa de Neurología del Hospital de Guadalajara, María José Sánchez-Migallón Díaz.
El neurólogo David Enrique Barbero Jiménez, coordinador de la Unidad, ha destacado que se trata del «mayor reconocimiento que se concede» y que avala «la atención precoz que ofrecemos a las personas que llegan por Urgencias con un ictus, el acceso inmediato a las pruebas diagnósticas, muchas veces en apenas quince minutos, y a los tratamientos, así como a la monitorización continua durante las primeras horas, que son determinantes para su evolución».
Los premios ESO-Angels distinguen a los hospitales que, a través del trabajo coordinado de los profesionales y el registro sistemático de datos, demuestran cumplir con los máximos estándares europeos de calidad en la atención al ictus. En este sentido, el servicio de Neurología de Guadalajara ha monitorizado y proporcionado información anonimizada de casi 300 pacientes, contribuyendo a la investigación y la identificación de puntos de mejora.
Como ha explicado el doctor Barbero, la creación de la Unidad de Ictus «ha permitido mejorar el tratamiento, el pronóstico y la situación funcional de los pacientes» de manera que «muchos pacientes que llegan en una situación complicada salen con un buen pronóstico y pueden alcanzar un buen grado de autonomía y calidad de vida tras el ictus».

