Lunes, 14 de octubre de 2019    
Procedentes de Hita y Alovera, murieron en el penal de Valdenoceda (Burgos)
Buscan a los descendientes de dos represaliados tras la Guerra Civil, para contrastar su ADN
Estado actual de la prisión de Valdenoceda, en Burgos.
La Agrupación de Familiares de Represaliados en Valdenoceda, cárcel burgalesa tristemente famosa como centro penitenciario tras la Guerra Civil, está buscando a dos familias originarias de la provincia de Guadalajara para que donen una muestra de saliva, de la que el laboratorio pueda extraer ADN, sin coste económico, que sirva para identificar los restos exhumados en esa localidad de Burgos.
Actualizado 15 septiembre 2014
En la prisión de Valdenoceda, que estuvo abierta desde finales de 1938 hasta agosto de 1943, se tiene constancia oficial de la muerte de 154 presos republicanos. De ellos, tres eran de la provincia de Guadalajara. La Agrupación de Familiares ya ha localizado a la familia de uno de ellos, pero no ha tenido el mismo éxito con las otras dos.

Según fuentes de la Agrupación que han contactado con este diario, "el primer paso para conseguir la identificación de los restos de estas dos personas es la localización de las familias, de sus descendientes, que simplemente deben donar una muestra de saliva".

Las familias que esta Agrupación está buscando son las de:

•  Antonio de Pedroviejo Viejo, de Hita. Murió en la cárcel de Valdenoceda el 12 de febrero de 1943. Era casado, aunque no disponen de más datos de él.

• Calixto Pérez Esteban, natural de Iriépal y residente con su familia en Alovera. Estaba casado con Enriqueta. No constan ni los apellidos de su esposa ni el número de hijos. Sí se sabe que era hijo de Francisco Pérez y de Francisca Esteban. Murió en la cárcel de Valdenoceda el 1 de abril de 1943.

Quien disponga de datos y quiera aportarlos, puede hacerlo a través del correo electrónico [email protected]  

La prisión de Valdenoceda
La prisión de Valdenoceda estuvo abierta desde finales de 1938 hasta agosto de 1943 en la localidad de Valdenoceda (en el norte de Burgos), en condiciones de extrema severidad. La inmensa mayoría de las muertes se produjeron por colitis epidémica, consecuencia del hambre y del frío.

Allí murieron oficialmente 154 personas, que fueron enterradas bien en el cementerio viejo, en plena calle o en un solar de Instituciones Penitenciarias.

La Agrupación, que se constituyó formalmente en 2005 y que inició en 2007 los primeros trabajos de exhumación, ha exhumado un total de 116 restos, ha podido contactar con 97 familias de toda España y ha identificado 49 restos, muchos de los cuales reposan ya en su lugar de origen.