Viernes, 18 de octubre de 2019    
Mantenimiento general y reposición del columpio vandalizado en las fiestas
Está habiendo más gamberrismo contra los parques infantiles en Yebes que en Valdeluz
Labores de mantenimiento en los parques infantiles de Yebes y Valdeluz.
El Ayuntamiento detecta en el último año un aumento de los actos vandálicos contra el patrimonio, sobre todo, en el pueblo, por lo que apela a la colaboración ciudadana para poner coto a estas prácticas.
Actualizado 25 septiembre 2018
La reposición de los elementos dañados, sustraídos o deteriorados por el uso que se han detectado en la minuciosa inspección realizada a los juegos de las áreas infantiles del municipio. Una labor en la que estaba incluida la restitución del columpio que resultó vandalizado durante las fiestas patronales de agosto en Yebes y que se ubica en el parque situado en la trasera del Ayuntamiento. Y el reemplazo y colocación de las piezas que habían desaparecido de varios aparatos e impedían a los niños disfrutar de estos juegos al estar incompletos. Entre ellos, tuercas, barras de tobogán, vigas, tableros, tornillos o empuñaduras. Son algunos de los trabajos que se han llevado a cabo en las últimas semanas para poner a punto los parques infantiles de Yebes y Valdeluz de cara a la temporada invernal, “cuando las condiciones ambientales serán más rigurosas”, y tras el “lógico desgaste” sufrido durante el verano, época en la que “son uno de los espacios públicos más frecuentados por la ciudadanía”.
 
Esta actuación se enmarca dentro del plan integral de mantenimiento, adecuación y mejora de los entornos urbanos y áreas comunes que la Concejalía de Urbanismo y Medio Ambiente realiza de forma puntual a lo largo de todo el año. Aquí están incluidas una serie de obras menores de reducido coste y plazos cortos de ejecución que se llevan a cabo, de manera recurrente, a través de una externalización y que, en esta ocasión, ha requerido una inversión de algo más de 1.700 euros.  Esta vez ha consistido en una quincena de intervenciones en los parques infantiles del Sector 10 y Calle Mayor, ambos en Yebes, y en las áreas de juegos de los parques de la Paz y los Derechos Humanos, Central, Federico García Lorca y de la Concordia, todos ellos en Valdeluz. Desde que se puso en marcha esta iniciativa, se han acometido más de doscientas cincuenta intervenciones en diferentes espacios del municipio, con un volumen de inversión que supera el medio millón de euros.
 
Desde el Ayuntamiento de Yebes abundan en que los trabajos más rutinarios de este estilo corren a cargo de la brigada municipal de mantenimiento y obras, que en los próximos seis meses contará con el refuerzo de las diez personas que se han contratado en el ámbito del Plan Regional de Empleo y Garantía de Rentas de Castilla-La Mancha. El propósito no es otro que “mantener en perfecto estado los equipamientos y aparatos de estas zonas recreativas que, por la utilización frecuente, el deterioro normal y el vandalismo, presentan problemas de funcionamiento, pueden causar daño a los usuarios e incumplen las funciones para las que están encomendados”, puntualiza Gaitán. El responsable del área urbana llama la atención sobre la “colaboración necesaria y responsable” de los padres y madres que, en la mayoría de los casos, son los que comunican estas incidencias. “Gracias a sus llamadas de atención, estos desperfectos se reparan casi de forma inmediata”, agradece el edil.
 
Aunque el estado general de conservación de los parques infantiles de Yebes y Valdeluz es óptimo, en el último año los episodios de vandalismo han devaluado la calidad que tenían estas zonas estanciales.  “Por ello, nos vemos obligados a realizar llamamientos puntuales a la colaboración ciudadana para poner coto a este tipo de prácticas y al empeño que tienen algunos en atentar contra un mobiliario urbano que es de todos”, explica Vidal Gaitán. Este municipio cuenta en la actualidad con una decena de zonas infantiles repartidas en ambos núcleos de población. Un legado cuyo cuidado y protección también es responsabilidad de los vecinos que, en última instancia, son los que pagan los daños que se ocasionan en estos atentados. A modo de ejemplo, el edil recuerda el “salvaje nivel de ensañamiento” que se produjo en el destrozo de un columpio, fechoría que se perpetró al amparo de la noche y en horario intempestivo durante las pasadas fiestas de Yebes. No contentos con arrancar de cuajo uno de los anclajes, los autores partieron por la mitad el travesaño que unía ambos postes, “una pieza de muchos kilos de peso y gran resistencia que no soportó la sobrecarga a la que fue sometido”.