Martes, 21 de enero de 2020    
Considera que el resultado electoral garantiza estabilidad institucional
Page pretende convertirse en el líder regionalista que cree necesita Castilla-La Mancha ante Madrid
Page y Pedro Sánchez en La Moncloa, delante de las banderas de España y Castilla-La Mancha.
Aboga por que el Gobierno de Castilla-La Mancha ejerza un papel “regionalista” en España.
Actualizado 30 abril 2019
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado que el resultado electoral cosechado por el PSOE este 28 de abril garantizará la "estabilidad" institucional los próximos cuatro años, y ha vaticinado que "los extremos ya no mandarán en España".

Así lo ha asegurado este martes, en un acto en el que ha celebrado que el Ejecutivo que conforme Pedro Sánchez va a tener por delante cuatro años de Gobierno enmarcados en esa estabilidad. "Y eso ya es mucho para un país que necesita estabilidad y certidumbre. Nos tenemos que felicitar. La exigencia a las administraciones es propiciar escenarios de estabilidad para favorecer la economía y generar empleo, y hacer que las instituciones no estén al pairo de la coyuntura de las circunstancias", ha aseverado.

En este punto, ha presumido de la labor de Gobierno en Castilla-La Mancha en los últimos 4 años, tras haber acumulado "un crecimiento económico del 11, por ciento por encima de la media nacional", gracias a la "estabilidad y certidumbre" de la que a su juicio sí se ha aprovechado la Comunidad Autónoma. "Nos tenemos que sentir orgullosos".

UN GOBIERNO "REGIONALISTA"
García-Page ha abogado por que el Gobierno autonómico ejerza un papel "regionalista" para que, por encima de su color político, trabaje para mejorar la coyuntura castellano-manchega, algo que tiene que estar "por encima del PSOE y de todos los partidos juntos".

El presidente ha considerado que hace 30 años sólo los partidos nacionalistas en Cataluña y País Vasco ejercían una función puramente regionalista, pero ahora hay "mucha más variedad".

Tras citar los ejemplos de partidos regionalistas en Galicia, Andalucía, el papel de Compromís o la irrupción del partido de Miguel Ángel Revilla en el Congreso, ha avisado de que "lo que decide cada diputado alquilando su apoyo está convirtiendo al Congreso en una auténtica cámara territorial".

"O hacemos ese papel o nos lo comen. Lo tiene que hacer el Gobierno autonómico para equilibrar el desarrollo territorial. Y ese papel lo vamos a jugar de una manera clara", ha sentenciado.