Viernes, 22 de noviembre de 2019    
La Agencia Tributaria ya no es lo que era ni para robar
Correo electrónico remitido por los suplantadores de la Agencia Tributaria.
Actualizado 16 septiembre 2019




Estimado contribuyente,

Se han detectado irregularidades en su Declaración de Renta correspondiente al 2018. Adjunto a este mensaje va su factura con la deferencia que debe abonar. En caso de no realizar el pago en fecha puede incurrir en cargos y multas extras.


Así de conciso era el correo electrónico en la bandeja de netrada, coronado por el mismo logotipo de la Agencia Tributaria que tan familiar nos resulta a los paganos españoles. 

Días después de que a El Paseante de este periódico le acosaran vía telemática con un chantaje sexual (con el que aún le siguen incordiando, según cuenta por la Redacción) viene ahora este otro, a ver si cuela, a costa de este humilde Chismorreador que tan a gusto les atiende a ustedes, los lectores de LA CRÓNICA.

El español es una lengua maravillosa. Tanto, que hasta los timadores lo tienen complicado para que los primos piquen, cuando lanzan su pishing al viento, siquiera sea por la riqueza del léxico y sus matices. Lo de la deferencia que debe abonar el incauto ha sido un error tan cándido como enternecedor.

Pues no, no voy a tener la deferencia de caer en su estafa, desconocido y pertinaz embaucador por e-mail.

Al menos, hasta la próxima.