7.9 C
Guadalajara
20 enero 2026
InicioSociedadAuroras boreales sobre Guadalajara

Auroras boreales sobre Guadalajara

Esta noche se han observado auroras boreales en varios puntos de la provincia de Guadalajara, según ha advertido AstroGuada. Desde lugares tan alejados como Humanes, Ocentejo o Tobillos se ha podido apreciar este fenómeno, totalmente inusual.

-

La hiperactividad que está registrando el Sol en el transcurso de este cambio de ciclo solar 25 provocado por la variación periódica de la actividad magnética, suceso que acontece cada once años aproximadamente, está provocando la observación de fenómenos increíbles en latitudes anómalas.

Tal ocurre con las auroras boreales que se han podido ver esta noche en diversos puntos de la provincia de Guadalajara y en municipios tan dispersos como Humanes en La Campiña, Ocentejo en el Alto Tajo o Tobillos en el Señorío de Molina.

La descomunal erupción solar que está en el origen de este espectacular fenómeno tuvo lugar en torno a las 17:40 horas del pasado domingo en una mancha solar casi en el centro del Sol.

Alcanzó su punto álgido alrededor de las 18 horas UTC, en torno a las siete de la tarde en horario peninsular.

Una región activa es un área de la superficie del Sol que registra un campo magnético excepcionalmente fuerte, capaz de ocasionar fenómenos como manchas y llamaradas solares o eyecciones de masa coronal (CME).

La intensidad en estos campos puede superar hasta un millar de veces el promedio de este tipo de sucesos debido a la torsión y movimiento del plasma.

Lo asombroso de esta gigantesca erupción que se generó en un grupo de manchas solares identificadas por el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA es que la intensidad se mantuvo inalterable hasta las 22 horas UTC, es decir, más de cuatro horas.

La expulsión de esa masa coronal provocó una radiación solar severa de nivel S4, que se tradujo en una tormenta geomagnética de categoría G4, que la comunidad científica ha calificado como la más intensa de los últimos 22 años.

Las partículas en forma de protones y electrones que contienen las tormentas solares es la causante de las auroras boreales que en la noche de este lunes al martes se han podido observar en diferentes lugares de la geografía de Guadalajara.

  • Así, Julián García y Alfonso Espinosa, socios de la Agrupación Astronómica de Guadalajara, pudieron captar este fenómeno en la localidad de Humanes, muy cerca de la capital.
  • En el pueblo de Tobillos, pedanía del Ayuntamiento de Mazarete, José Antonio Rodríguez, socio de AstroGuada, también tuvo la oportunidad de inmortalizar este momento.
  • A 40 kilómetros en línea recta, el astrofotógrafo Raúl Villaverde plasmó desde el pueblo de Ocentejo este espectáculo de luces naturales debido a la colisión de las partículas solares con los gases de la atmósfera terrestre.

    La tonalidad roja y rosácea de las auroras boreales que se han podido ver en la noche de este lunes al martes en numerosos puntos de la geografía española, entre ellos, la provincia de Guadalajara, obedece al choque de las partículas que contenía la tormenta solar generada por la erupción del domingo en el Sol con átomos de oxígeno a altitudes muy elevadas, es decir, más allá de 240 kilómetros en la ionosfera, capa crucial de la atmósfera donde la radiación solar ioniza con los gases.
Aurora boreal desde Humanes (Foto: Julián García y Alfonso Espinosa)

El divertido testimonio de José Antonio Rodríguez

Uno de los que han conseguido captar el fenómeno, José Antonio Rodríguez, lo ha expresado de una forma muy simpática a LA CRÓNICA, hasta donde ha remitido el siguiente texto:

 Auroras en Guadalajara, ”¡Saca la cámara o te doy de gorrazos!»: Mi carrera contra el tiempo para cazarlas.

TOBILLOS, GUADALAJARA – 20 de enero de 2026 – Eran las diez de la noche del 19 de enero y yo solo pensaba en cenar. Tenía el sándwich recién preparado sobre la mesa cuando mi teléfono empezó a arder. No hubo «holas» ni «buenas noches». La llamada de un buen amigo fue directa al grano: “¡Oye, que están viéndose auroras en este momento! Saca la cámara y haz fotos o te doy gorrazos hasta que me canse”.

Aún con el plato delante, intenté balbucear una excusa sobre mi cena, pero la urgencia de sus palabras me puso en pie. Tardé menos en devorar el sándwich que en reunir el equipo. «¡Voy a coger la cámara y salgo a las eras, hay auroras!», grité en casa. El eco no tardó en responder: «Voy contigo». Era mi pareja, que no pensaba perderse el espectáculo. 

Una expedición familiar bajo el frío

En un suspiro, estábamos los cuatro en la puerta: mi pareja, nuestra fiel perra Gara, y hasta el gato, Jonay, que nos miraba con esa actitud felina de «decidme a dónde queréis que os lleve». Mal abrigado y con lo primero que pillé del armario, pusimos rumbo a las Eras de Tobillos.

Fue un camino especial. Dicen que los animales no sienten empatía, pero allí estaba Jonay, jugando al escondite y saltando a nuestro paso, mientras Gara correteaba excitada a nuestro alrededor. Al llegar y mirar al norte, el cielo ya avisaba: un tono rojizo se filtraba entre las nubes bajas. Al principio dudé; en esta zona, a veces el reflejo de las luces rojas de los aerogeneradores sobre las nubes nos juega malas pasadas, pero esto era distinto.

El momento de la captura

Monté el trípode a contrarreloj, ajusté el enfoque y busqué el encuadre. El resultado es la imagen que hoy comparto: desde las Eras de Tobillos, con Mazarete descansando en el centro de la foto, la estela de un coche dibujando una línea en la carretera nacional y, por encima de las nubes, el brillo de las estrellas mezclado con el tono carmesí de la Aurora.

La euforia me mantuvo caliente los primeros minutos, pero la falta de preparación me pasó factura pronto. No pasaron ni diez minutos cuando dejé de sentir la punta de los dedos. Decidimos volver, pero lo hicimos con una sensación fantástica. 

Un cielo único

Ya en el calor del hogar, revisando las capturas en la pantalla de la cámara y compartiéndolas con los amigos que nos dieron el aviso, me reafirmo en la suerte que tenemos. Vivir bajo el amparo de la reserva “Cielos de Guadalajara” nos regala momentos que parecen de otro mundo, justo a la vuelta de casa.