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La Crónica de Guadalajara
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Jueves, 14 de diciembre de 2017

Delito, deshonor y barbarie en Cataluña

Ángels Martínez, quitando una de las varias banderas españolas que otros diputados habían dejado en los escaños.
Actualizado 21 noviembre 2017 17:38  
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En alguna ocasión, en esta misma columna, me he permitido el atrevimiento -perdón- de recomendar a nuestros políticos la lectura de Javier Gomá, filósofo, jurista, ensayista, sin duda una de las mentes privilegiadas y más lúcidas del país. Comprometido con la justicia, la igualdad y la libertad en sus ensayos, sigue siendo referencia obligada para todos nosotros por su modo de ver la situación actual en España con el conflicto catalán como telón de fondo.

El Confidencial, quizá el digital más influyente actualmente en España, acaba de publicar una entrevista de Javier Caraballo con Gomá bajo el título ya de por si esclarecedor "La palabra delito se me queda corta para definir lo que ha ocurrido en Cataluña", en la que el filósofo habla de este momento fundamental en la historia de España. No quiero poner ni quitar, simplemente citar textualmente algunas respuesta de Javier Gomá sobre el asunto catalán, nítidas, determinantes, llenas de sentido de la libertad y la igualdad, como lo es todo su obra:

".....Cuando se habla del derecho al referéndum del 1 de octubre como un derecho de la democracia, será un derecho formal, pero desde el punto de vista material era evidente que se trataba de un paso más tendente a la consumación de un delito colectivo. Dos millones de españoles, que sean neoliberales estrictos, pueden votar que no quieren pagar impuestos, pero aunque sea ideología no puede prosperar un marco constitucional".

"Verá, la palabra "delito" se me queda corta cuando intento definir lo que ha ocurrido estas últimas semanas en Cataluña. Y cuando mencionan la existencia de presos políticos a mi juicio lo que están haciendo es remarcar un agravante, porque un político, al tener mayor influencia, su responsabilidad es mayor que la de cualquier otra persona.

En consecuencia, que durante cinco años, y de forma organizada, unos políticos hayan usado el poder coactivo que las leyes les confieren, el poder económico de las instituciones que gobiernan y su influencia personal para inducir a una colectividad a cometer un acto que es un delito, después de todo eso, no pueden utilizar ahora el término "político" como adjetivo exculpatorio, como un ardid para exonerarlos de responsabilidad, porque es todo lo contrario, agrava su acción".

"Mire, lo que ha pasado aquí con lo que tiene que ver es con una pugna entre la civilización y la barbarie. En eso ha consistido... Lo que no tiene precedentes en la historia moderna es ese acto de independentismo bárbaro en un marco constitucional. Por eso digo que no es solo un delito, es un acto de barbarie....."

"Los tribunales, con lo que en el Derecho Penal se conoce como "ultimo ratio", tendrán que dictaminar y decidir los tipos penales para frenar esas conductas y disuadir a otros de volver a repetirlas, pero esa es su misión. Más allá de eso, para mí, ha habido algo más profundo, que es el deshonor, lo que los romanos llamaban la "nota de infamia". Personas que han perdido el honor impulsando un independentismo bárbaro, que rompe el pacto social (la Constitución) y la civilización, cuyo horror ha sido entendido en el mundo".


También habla del papel inexistente del Estado en Cataluña, sin desperdicio; de la falta de una escuela y de una universidad nacional en España, esclarecedor; de la televisión, mejor  ni hablar; de la identidad cultural, fronteras y barreras en el mundo y en Cataluña; de las contraprestaciones del Estado a las autonomías cuando surgen conflictos como este. En fin, muchas cosas de interés que me permito, una vez más, recomendarles.


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