Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
El Tiempo Guadalajara Búsqueda por palabras Búsqueda por etiquetas Suscripción   
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
Jueves, 19 de septiembre de 2019
   Crónicas tecnológicas  |  El paseante  |  Editorial  |  De mi cosecha  |  En pocas palabras  |  Otras opiniones  |  

Dicen que es así pero puede que sea de otra manera

A El Paseante no se le ve, pero por ahí andaba. (Foto: La Cró[email protected])
Actualizado 23 mayo 2019 14:29. Primera publicación 23 mayo 2019 13:17.
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a Google+Añadir a Linkedin+Compartir con Whatsapp ¿Algún error?Enviar por emailImprimir

 Temas relacionados
Dicen que los gorriones están desapareciendo de las ciudades de Europa, pero el que picotea junto a mi no se ha enterado.

Dicen que el cambio climático acabará con la Humanidad, pero ningún humano es ahora más feliz que este que les escribe, en la sombra de una terraza, apoyado en la mesa de un velador, en esta primavera de temperaturas precisas y sin tormentas.

Dicen que Madrid es una ciudad inhóspita pero tú no puedes creerlo cuando el camarero te acaba de saludar como si fueras un parroquiano de toda la vida o un amigo del alma.

Dicen que la vida se lee en los posos de una taza de té pero la vida, la que ya pasó y la que está por venir, está en realidad en los sorbos de tu taza de café; en los tragos salpicados de risas de la muchachada de al lado; en las confidencias entre bisbiseos y cerveza de las tres mujeres de aquella otra mesa o en el ceño fruncido del que espera a su novia, esa que nunca llega a la hora convenida. Mientras haya tiempo para esperar y para perderlo es que no está todo perdido.

Dicen que cada vez hay menos niños pero en ese parque que no es parque (apenas un esquinazo, un chaflán con tres bancos y dos columpios) ya no cabe ni un berrido más ni más madres sin edad y sin prisas, distrayendo un incipiente hastío entre la sonrisa cándida y la reconvención perpetua.

Dicen que esto se acaba y es posible que así sea. O que dure y nos reconforte, como si los momentos fueran eternos. Sobre todo los felices, sepultando desgracias.

Lo que se acaba es este artículo. Pago la cuenta y vuelvo a casa. Nadie deja nunca de pagar lo que debe.


¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
La Crónica te aconseja...
Otros artículos de El paseante
Lo que no debes perderte en Guadalajara...

Controlado por:   /  Quienes Somos  /  Publicidad  /  Contactar  /  Privacidad  /  Cookies  /    RSS  /  Agrupación de Medios Digitales