El Pleno del Ayuntamiento de El Casar ha aprobado una iniciativa, presentada por Vox, para regular el acceso a las dependencias municipales, estableciendo como condición funcional la necesidad de permitir la identificación visual del rostro en aquellos trámites y servicios que así lo requieran.
La medida, que ha salido adelante con el respaldo del resto del equipo de Gobierno, fija que no se permitirá el acceso o permanencia en edificios municipales a personas que porten prendas que oculten total o parcialmente el rostro, incluyendo el burka, el niqab u otras vestimentas de efecto equivalente.
El texto establece que se aplicará con carácter general y con independencia del origen, motivación o significado de la prenda. “Será aplicable a cualquier prenda, sea religiosa o no, que impida total o sustancialmente la identificación facial”, ha especificado el concejal de VOX y responsable del área de Seguridad Ciudadana en El Casar, Camilo Gil. Asimismo, la regulación aprobada se limita exclusivamente al interior de las dependencias municipales, sin extender su aplicación a la vía pública, y tampoco afecta a símbolos religiosos ni a prendas que no cubran el rostro.
Gil ha defendido durante el debate que la iniciativa “no pretende abrir un debate cultural ni religioso, ni señalar a ninguna comunidad concreta”, sino más bien abordar “una cuestión estrictamente administrativa y funcional”. En su intervención, ha subrayado que en el Ayuntamiento “se tramitan expedientes que generan derechos y obligaciones”, por lo que la correcta identificación de las personas es un requisito esencial para proteger la seguridad jurídica, prevenir suplantaciones, proteger a los empleados públicos y asegurar el correcto funcionamiento del servicio público.
Durante su intervención, Gil ha insistido en que “la Administración pública debe actuar con neutralidad, objetividad y proporcionalidad”, y que “precisamente por neutralidad, las normas deben ser iguales para todos”. “No se trata de discriminar ni de confrontar, sino de ordenar con claridad una cuestión operativa a fin de garantizar igualdad de trato, seguridad jurídica y neutralidad institucional en el acceso a los servicios públicos locales y que afecta al funcionamiento ordinario de nuestras dependencias municipales”, ha recalcado el concejal de VOX en El Casar.
La moción contempla, no obstante, excepciones debidamente acreditadas por razones médicas, como el uso de aparatos respiratorios; motivos de salud pública o exigencias de seguridad laboral, como el uso de mascarillas. Además, solicita a los servicios jurídicos municipales la redacción y aprobación de un reglamento o norma interna que desarrolle esta regulación, asegurando su claridad, publicidad y correcta aplicación. El acuerdo será igualmente objeto de difusión suficiente en los accesos a los edificios municipales y a través de los canales oficiales del Ayuntamiento.
Críticas desde Toledo
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, se ha referido a la reciente prohibición del uso del burka y del niqab en instalaciones municipales de algunas localidades de la región, lamentando que detrás de esa limitación «haya una especie de racismo ideológico, cultural o religioso».
El delegado del Gobierno ha sido preguntado por los medios sobre esta cuestión, después de que en los plenos de Toledo y Talavera de la Reina del pasado viernes el PP aprobase la propuesta de Vox.
Tras desplegar la pancarta con motivo del Día Internacional de la Mujer en la sede de la Delegación del Gobierno, Sabrido ha mostrado su oposición a todo elemento que «afecte a la libertad, la dignidad y la igualdad de la mujer».
«Soy contrario a todo lo que pueda atentar contra estos principios. Pero, si lo que pretendemos con el burka es hacer una especie de racismo ideológico, cultural o religioso, eso no se debería mantener».
De igual modo, preguntado por los medios, se ha pronunciado sobre el hecho de que el lazo morado no vaya a lucir este año en la fachada del Ayuntamiento de Toledo con motivo del Día Internacional de las Mujeres, tras el rechazo de Vox.
Sobre esta cuestión, ha defendido que el feminismo «no es una cuestión ideológica», sino una «cuestión de principios y de integridad».

