Andan los regantes murcianos y levantinos en general en una creciente fase de euforia. Dan por seguro que, con los niveles de acopio de agua en Entrepeñas y Buendía, el Trasvase Tajo-Segura volverá a enviar a esa parte de España las derivaciones máximas posibles.
Las cuentas de los regantes es que a partir de abril se pase del máximo actual de 27 hectómetros cúbicos a casi el triple, los 60 Hm3 mensuales que contempla la normativa cuando se alcanza el llamado Nivel 1.
La línea se superó días pasados, al sumar más de 1.300 Hm3 entre ambos embalses. Todo el primer trimestre se cubrirá, eso sí, con derivaciones de Nivel 2, hasta su próxima revisión.
El del volumen conjunto de los embalses es uno de los criterios establecidos para autorizar que el grifo se abra con el Nivel 1. Otro posible es que haya entradas de agua a los embalses, acumuladas en los 12 meses previos, de al menos 1.400 Hm3.
¿Sobra agua en Entrepeñas?
¿Acaso están llenos los embalses de la cabecera del Tajo? No. Entrepeñas está al 70%, mientras que Buendía estaba este viernes al 51,69% de su capacidad, según los registros consultados por LA CRÓNICA.
En las últimas tres décadas se alcanzó el Nivel 1 con frecuencia en los años finales del pasado siglo y hasta el 2004, en lo que fue una constante montaña rusa de épocas con aparente abundancia de agua que, de inmediato, dejaba los embalses secos por los trasvases autorizados y seguidos, de manera casi inexorable, por períodos asociados a la falta de lluvias.
En aquellos años, las normas eran incluso más laxas a favor del Levante, puesto que se permitía llegar a máximos en las derivaciones cuando las entradas de agua a los embalses en el año superaban los 1.000 Hm³, al margen del estado real de los embalses en esos momentos. Así, se vieron trasvases a caño abierto con Entrepeñas y Buendía a un tercio de su capacidad.

