Después de la conmoción general y las largas horas de búsqueda, el desenlace de la trágica desaparición de Elena Sirbu Peñaloza en Santander tendrá su epílogo definitivo este viernes. Será a partir de las cinco de la tarde en el Tanatorio de la Ronda Norte, con la apertura del velatorio con los restos mortales de la joven. Así lo ha podido confirmar LA CRÓNICA de fuentes cercanas a la familia.
Elena, de 20 años, estudiaba el Grado Superior en Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal en el CIFP La Granja de Heras, en Santander. Quería vincular así su futuro, ahora truncado por la fatalidad, al de su padre. El progenitor es un conocido veterinario. Desde su Bulgaria natal, ha encontrado durante las últimas décadas en Guadalajara el lugar donde granjearse un amplio reconocimiento laboral y personal.
Tanto Elena como su hermano contaban en Santander con un entorno adecuado para perfeccionar su formación. En el caso de la joven, todo se ha visto truncado de la más trágica de las maneras, como ha venido informando LA CRONICA.
Descanse en paz.


