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La Crónica de Guadalajara
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Jueves, 19 de octubre de 2017

¿Existe el castillo de Zafra?

Castillo de Zafra.
Actualizado 2 agosto 2016 18:30  
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Sorprendido gratamente quedé al ver una página de publicidad de mi tierra, el Señorío de Molina, en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo del pasado 22 de julio, en la que se anunciaban las maravillosas exposiciones instaladas en el Centro Cultural de San Francisco, en Molina, con motivo del IV Centenario de la muerte de Cervantes, y me apresté, como no podía ser menos, a su lectura aun a sabiendas de que podría encontrarme con alguna que otra desagradable sorpresa. Y mi intuición, por desgracia, no me falló en esta ocasión.
 
Habituados como estamos en esta provincia a los constantes errores de la Junta de Comunidades al señalar comarcas, poner adjetivos equivocados a los pueblos o intentar convertirnos de un día para otro en manchegos a los castellanos, ya no me causó sorpresa alguna que en una página de publicidad oficial “remitida” de la Junta de Comunidades, pagada con nuestros impuestos y que supuestamente pretende potenciar el turismo de esta comarca guadalajareña, se viertan errores de libro que tiran por tierra una extraordinaria iniciativa como son estas dos exposiciones sobre el barroco.
 
En Toledo, capital a la que ahora hemos desplazado el pernicioso centralismo de Madrid que a nosotros nos resultaba más amable por eso de la cercanía, no se conforman con sus globalizadoras “Visiones de La Mancha” en las que no tienen empacho alguno en incluir fotografías magistrales de la castellana Guadalajara como si fueran La Mancha, comarca muy quijotesca y muy respetable pero que nunca ha tenido nada de Guadalajara, sino que también pagan una publicidad en un medio nacional como El Mundo llena de errores imperdonables para una  Administración pública, al confundir la situación geográfica de Molina de Aragón o cambiar de nombre al castillo de Zafra o al mismísimo pueblo de Campillo de Dueñas, donde se ubica. En fin, un desastre.
 
Admito que situar a la ciudad de Molina de Aragón en el nordeste de la provincia de Guadalajara puede ser un mero error de percepción geográfica manchega, aunque no creo que haya una capital comarcal que, como Molina, esté situada más al centro de su comarca natural, que ocupa todo el Este de la provincia desde que ésta existe; pero lo que ya no tiene explicación alguna es que sitúen el famoso castillo de Juego de Tronos, el de Zafra, en la inexistente localidad de Campillo de Zafra en lugar de su natural Campillo de Dueñas, y que el castillo ahora se llame "de Dueñas" según la Junta de Comunidades, en lugar de Zafra. Un desatino, vamos, en toda regla, publicado en un suplemento como Metrópoli, en un periodico como El Mundo y pagada por todos, claro.
 
Sorprende semejante despropósito después de ver a toda una directora general de Turismo de la Junta, Ana Isabel Fernández Samper, tan solo unos días antes de publicarse ese anuncio, fotografiarse junto al castillo de Zafra, en plena Sierra de Caldereros, y término de Campillo de Dueñas. Suponemos que algo aprendería de su visita a este tierra aunque luego no se refleje en ese reportaje pagado y publicado en El Mundo bajo título de “El esplendor medieval del Señorío de Molina” y del que parece muy claro que la Dirección General de Turismo no ha controlado su ejecución (y si lo ha hecho, aún sería más grave).
 
A buen seguro, si alguien responsable de este desaguisado hubiese tenido la mínima prudencia de remitir el borrador de reportaje, antes de publicarlo, al director de Servicios de la Junta en Molina, Alfredo Barra, quien también por supuesto acompañó a la directora general en su viaje al Señorío y al castillo, o se lo hubiese remitido, por mera  precaución y un pequeño ejercicio de descentralización administrativa, al delegado de la Junta en Guadalajara, señor Rojo, o a alguno de sus numerosos asesores, seguro que nos habría evitado este mal trago a los de Molina, del que alguno debería avergonzarse en Toledo. Veremos.


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