La reciente oleada de disturbios y protestas callejeras que sacude Francia ha encendido las alarmas en el ámbito internacional, pero el Ejecutivo central español mantiene una postura de «absoluta tranquilidad». Desde el Gobierno se asegura que no existe ningún temor a que estas escenas de violencia sin sentido se reproduzcan en el territorio nacional ni repercutan en zonas como Madrid.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha querido zanjar el debate en unas declaraciones recientes. El jefe de la diplomacia española ha condenado con firmeza los altercados en el país galo, calificando la situación de «violencia insoportable», al tiempo que ha diferenciado estos actos vandálicos del legítimo derecho de manifestación de la mayoría ciudadana.
La clave española: diálogo social y reformas
Para justificar la estabilidad interna, el ministro ha puesto en valor el modelo de gobernanza basado en el acuerdo. Según los datos del Ejecutivo, en los últimos años se han impulsado transformaciones profundas en materia laboral y social, destacando incrementos históricos en las pensiones, subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y refuerzo de las partidas destinadas a becas, educación pública y sanidad pública.
A diferencia del escenario francés, marcado por la confrontación directa en la tramitación de leyes polémicas, el Gobierno subraya que en España los cambios normativos se han tejido en las mesas de negociación. La participación activa de los sindicatos y las patronales ha permitido alcanzar consensos estables que actúan como un cortafuegos frente a la conflictividad social desmedida.
Protestas pacíficas en España y crecimiento económico
El Ejecutivo defiende que la sociedad española es plenamente participativa pero mantiene cauces pacíficos para expresar su descontento. Muestra de ello son las numerosas manifestaciones secundadas por miles de ciudadanos en defensa de servicios públicos esenciales, el derecho a la vivienda o la educación, las cuales se han desarrollado sin incidentes de consideración en las diferentes provincias.
Asimismo, desde el Ministerio se vincula esta estabilidad institucional con el buen rendimiento macroeconómico del país. España registra actualmente uno de los crecimientos económicos más elevados dentro del entorno de la Unión Europea y del conjunto de economías avanzadas, un factor que, según el Gobierno, consolida la cohesión social y aleja el fantasma de la polarización extrema en la calle.
Tibia reacción de Macron
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha rechazado la dimisión presentada por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en el marco de las protestas y disturbios de los últimos días, y le ha reclamado que despliegue «lo antes posible» lo que ha descrito como «nuevas modalidades de actuación» contra «los alborotadores».
El Elíseo ha explicado que Macron ha rechazado la dimisión de Nuñeza debido a «la necesidad de «un mando continuo de las fuerzas del orden en el contexto actual», si bien ha insistido en la necesidad de «transparencia» ante los «fallos en la previsión y la información de Inteligencia» ante las movilizaciones, según ha recogido el diario francés ‘Le Monde’.
El propio Nuñez ha confirmado durante la jornada que presentó su dimisión al mandatario. «Soy responsable de todo lo que está pasando sobre el terreno», ha destacado en una entrevista concedida a la emisora francesa France Inter, en la que ha lamentado los «saqueos» registrados en varias ciudades durante la jornada del sábado.
«En aras del interés general, y dados los daños causados, lo lógico era presentar mi dimisión. Ahora, la cuestión fundamental es garantizar que esto no vuelva a suceder», ha defendido Nuñez, quien ha reconocido que «es evidente» que las autoridades «deben mejorar la capacidad de anticipación ante movilizaciones de esta naturaleza».
«Teníamos previsiones sobre la participación en estas manifestaciones, que tuvieron lugar en todo el territorio nacional, y la cifra final fue de 550.000 personas», ha señalado, antes de reseñar que las autoridades esperaban «algo más de 200.000″ participantes». «Hubo dos veces y media más gente», ha apuntado el titular de Interior.
Así, ha reconocido que el dispositivo de seguridad desplegado quedó sobrepasado «en ciertos lugares» ante el número de participantes, «tanto de manifestantes que formaban parte de las marchas habituales como de alborotadores, saqueadores y militantes de extrema izquierda», lo que «provocó que la situación degenerara».
Nuñez ha hecho hincapié en que las autoridades «deben modificar las doctrinas de intervención para hacer frente a grupos extremadamente móviles» y ha incidido en que «se produjeron desbordamientos graves». «En ciertas situaciones, surgió una asimetría. Los vándalos se dispersaron en múltiples grupos variados y mostraron una gran agresividad, atacando comercios y extendiéndose por diversas ciudades», ha lamentado. «Fue, en efecto, una situación extremadamente difícil de gestionar. Lo reconozco de muy buen grado», ha zanjado.
Las autoridades francesas han condenado el «desorden» y la violencia vividos en el marco de las multitudinarias protestas celebradas este sábado en las principales ciudades del país para denunciar la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial de las últimas semanas, una jornada que se saldó con casi 2.400 detenidos y más de 500 agentes heridos, según datos del Gobierno.
Los desórdenes siguen en París
Hasta 108 personas han sido detenidas apenas en las tres últimas horas del domingo por la Policía de París, que enmarca estos arrestos en la actividad de «grupos dispersos de jóvenes delincuentes oportunistas» que «intentan saquear comercios», en medio de las protestas originadas la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial de las últimas semanas que ya dejaron en la víspera una jornada con 720 detenciones en la capital francesa y casi 2.400 en todo el país.
«Grupos dispersos de jóvenes delincuentes oportunistas intentan saquear comercios», ha denunciado la Prefectura de Policía parisina en una publicación en redes en la que asegura que «las fuerzas del orden demuestran agilidad e intervienen sistemáticamente para dispersarlos y detenerlos».
En el marco de dichas intervenciones, el cuerpo policial ha afirmado haber realizado hasta 108 arrestos entre aproximadamente las 21 horas y medianoche. «No cejaremos en nuestro empeño. La ley debe imponerse», ha espetado.
Las protestas no han cesado en la capital francesa durante el fin de semana, comenzando por un sábado en el que el Ministerio del Interior galo ha cifrado en 720 los arrestos ejecutados, de los cuales 517 derivaron en detenciones, correspondientes a 171 menores de edad y 346 mayores de edad. La cifra supone algo menos de la tercera parte del total a nivel nacional, nivel al que el Ejecutivo ha anunciado 2.397 arrestos, junto a más de 500 agentes heridos.
Este domingo, un millar de personas se han concentrado en la plaza de la República de París sin autorización previa con enfrentamientos que se han prolongado a lo largo de la tarde, aunque la Policía capitalina ha evitado ligar las detenciones de las últimas horas a tales protestas.

