Las claves de esta noticia:
- La alcaldesa Ana Guarinos considera que su llegada al Ayuntamiento marcó un ‘punto de inflexión’ en la situación de Guadalajara, superando el 90% de los compromisos del gobierno de coalición.
- Destaca la importancia del Fuerte de San Francisco como símbolo de su mandato y cómo los tribunales han obligado a la Junta a rehabilitar este espacio tras años de incumplimientos.
- En economía, Guarinos justifica la subida de impuestos por un déficit heredado, pero ahora congela tasas y no descarta una rebaja fiscal.
- La alcaldesa planea construir 10.000 nuevas viviendas y abordar el crecimiento demográfico, que superará los 95.000 habitantes.
- Guarinos reivindica una gestión basada en hechos reales y proyectos en marcha, buscando consolidar una ciudad más ordenada y equilibrada.
A poco más de un año para las próximas elecciones municipales, la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha defendido que su llegada al Ayuntamiento el 17 de junio de 2023 marcó «un punto de inflexión» para una ciudad que, según sostiene, se encontraba en una situación «caótica» tanto en sus cuentas como en sus servicios públicos.
«Había una política de anuncios y de distanciamiento con la realidad», ha afirmado en una entrevista con Europa Press para LA CRÓNICA, contraponiendo ese modelo con el actual, basado –ha dicho– en «cercanía, palabra y hechos». En este sentido, ha subrayado que el Consistorio superará ya el 90% de los compromisos adquiridos por el gobierno de coalición –PP y Vox–, entre ejecutados y en fase de ejecución.
Entre los hitos de la legislatura, Guarinos ha puesto el foco en el Fuerte de San Francisco, al que sitúa como símbolo de su mandato. «Creo que me quedaría con que es el mandato en el que se ha hecho justicia con el Fuerte de San Francisco y con la ciudad de Guadalajara, y lo digo de corazón», ha afirmado.
La regidora ha recordado que los tribunales han vuelto a dar la razón al Ayuntamiento frente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, obligando a esta administración a rehabilitar este espacio tras años de incumplimientos. «Este equipo de Gobierno no renuncia a nada que le corresponda a la ciudad», enfatiza.
«El Fuerte de San Francisco es un lugar emblemático, único, patrimonialmente excepcional, un lugar en el que la Junta de Comunidades, y lo digo con el corazón, ha intentando engañar a los guadalajareños durante muchos años y en el que lleva 20 años incumpliendo con la ciudad», ha detallado.
En esta misma línea ha incidido en como ahora los tribunales le han vuelto a decir que tiene que rehabilitar este espacio. Y «estoy convencida de que si esta ejecución hubiera que haberla pedido como plazo límite en el mandato anterior, no se hubiera pedido, se hubiese renunciado a la rehabilitación». «Hay unas obligaciones de la Junta que se ha visto en la obligación de cumplir porque en el supuesto de que no cumpliera, la responsabilidad iría por vía penal. Ya estamos hablando de palabras mayores. Se ha hecho justicia», ha subrayado.
Junto a este proyecto, la alcaldesa ha repasado otras actuaciones en marcha como el Alcázar –con su primera fase ya adjudicada–, el proceso de recuperación de Villaflores, además de iniciativas estratégicas como el futuro desarrollo que persiguen con la finca de Castillejos, a la que define como «un auténtico tesoro» y el futuro «pulmón verde» de Guadalajara, aunque reconoce que su impulso total difícilmente llegará en este mandato.
Su deseo sería convertir este espacio en «un lugar útil, visitable y de ocio para las familias», siempre compatible con su valor medioambiental, ha subrayado.
ASUNTOS ECONÓMICOS
En materia económica, la regidora ha justificado decisiones «no agradables» como la subida inicial de impuestos ante un «agujero de 23 millones» y un desequilibrio de 9 millones en las cuentas públicas que dejó su predecesor el socialista Alberto Rojo.
Ahora, con el equilibrio alcanzado, el Ejecutivo local ha optado por congelar tasas durante dos años consecutivos, y la alcaldesa no descarta una rebaja fiscal. «Nunca es descartable ninguna posibilidad» y «ojalá pudiéramos hacerlo en el corto plazo», ha señalado.
Entre las prioridades para el último tramo de legislatura, ha destacado el gasto social –con un 15% del presupuesto–, la mejora de servicios públicos como transporte, limpieza o seguridad, y la inversión en infraestructuras, con 6 millones destinados ya a calles y aceras. «Si durante cuatro años no se hizo nada, ahora hay que hacer el doble o triple», sostiene.
En movilidad, el Ayuntamiento trabaja en un nuevo plan que incluye carriles bici, aparcamientos disuasorios y la renovación del transporte urbano, cuya licitación quedó desierta y se reformula. Al mismo tiempo, la alcaldesa ha insistido en reclamar a la Junta de Comunidades inversiones pendientes como la renovación anunciada en la estación de autobuses.
En la entrevista, la alcaldesa también ha abordado retos de futuro como la vivienda –con previsión de 10.000 nuevas–, el crecimiento demográfico –que pronto superará los 95.000 habitantes– o la situación industrial tras el ERE en Cummins, sobre el que confía en una «reconversión» en el plazo de un año, al tiempo que ha llamado a reflexionar sobre el modelo energético y la necesidad de garantizar suficiente potencia eléctrica para el desarrollo industrial.
La regidora se ha detenido en el crecimiento de la ciudad y la necesidad de vivienda. «Vamos a superar los 95.000 habitantes y hay muchas expectativas de crecimiento», ha dicho, avanzando planes para impulsar hasta 10.000 nuevas viviendas que permitan acoger a cerca de 30.000 nuevos vecinos en los próximos años.
Los avances en el nuevo edificio del GEO, que «va a buen ritmo», la adhesión a la futura zona franca –que considera «bienvenida» pero aún en fase de anuncio– y la apuesta por seguir mejorando los encierros en el casco histórico, que sumarán un quinto recorrido, son otros asuntos aludidos durante la entrevista. «Seguiremos promocionando un modo de cultura tradicional», ha relatado, subrayando su impacto en el patrimonio y el comercio local.
En conjunto, la alcaldesa ha reivindicado una gestión basada en «hechos» frente a «anuncios», con el objetivo de consolidar –ha dicho– una ciudad «más ordenada, más equilibrada y con proyectos reales en marcha».

