Las mujeres tienen más probabilidades de sobrevivir al cáncer que los hombres, pero se enfrentan a un mayor riesgo de sufrir efectos secundarios graves y adversos por el tratamiento, según un estudio internacional liderado por la Universidad de Adelaida (Australia).
Publicada en el ‘Journal of the National Cancer Institute’ (JNCI), la investigación identificó diferencias consistentes entre pacientes con cáncer masculinos y femeninos tanto en la supervivencia como en la toxicidad del tratamiento. Así, las pacientes femeninas presentaban un riesgo de muerte un 21 % menor que los pacientes masculinos, pero un riesgo de toxicidad grave un 12 % mayor.
Estas diferencias basadas en el sexo fueron en gran medida consistentes en 12 tipos de tumores sólidos avanzados, así como en las distintas modalidades de tratamiento, incluyendo quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia, lo que sugiere que se deben a mecanismos biológicos subyacentes, y no solo a efectos específicos de los fármacos.
En lugar de centrarse en cómo los tratamientos específicos contra el cáncer afectan de manera diferente a hombres y mujeres -el enfoque tradicional-, el estudio analizó si el sexo en sí mismo predice la supervivencia y la toxicidad, independientemente del tipo de tratamiento.
El autor principal, el doctor Natansh Modi, afirma que el estudio proporciona algunas de las pruebas más claras hasta la fecha de que el sexo biológico es un factor predictivo clave de los resultados en el tratamiento del cáncer. «El sexo es un factor biológico fundamental que influye en la función inmunológica, el metabolismo de los fármacos, la composición corporal y la biología de los tumores», afirma.
«Sin embargo, a pesar de las recomendaciones de larga data de los organismos reguladores y de financiación para informar los resultados por sexo, en muchos ensayos todavía se trata como una cuestión secundaria y rara vez se tiene en cuenta el riesgo basal o se utiliza para personalizar las decisiones de tratamiento –prosigue–. Nuestro estudio aborda esta cuestión analizando si el sexo en sí mismo predice la supervivencia y la toxicidad en una amplia gama de cánceres y terapias».
Y resalta que «los resultados fueron claros: las mujeres tenían un 21 % menos de riesgo de muerte que los hombres, pero también se enfrentaban a un 12 % más de riesgo de sufrir efectos secundarios graves. Las mujeres demostraron una ventaja de supervivencia, pero a costa de una mayor toxicidad grave», recalca.
El estudio analizó datos de más de 20.000 pacientes con cáncer en 39 ensayos clínicos que respaldaron las aprobaciones de la FDA estadounidense entre 2011 y 2021, y abarcó 12 tipos de tumores sólidos avanzados, incluidos cánceres de pulmón, colorrectal, melanoma y mama.
Los hallazgos tienen importantes implicaciones para la forma en que se evalúan y prescriben los medicamentos, lo que refuerza la necesidad de informar y actuar sistemáticamente sobre la evidencia específica de cada sexo en la investigación clínica.
Por todo ello, los investigadores piden que el sexo biológico sea reconocido como un factor pronóstico fundamental en oncología, tanto en los ensayos clínicos como en la atención oncológica diaria.
«Se trata de mejorar los resultados para todos los pacientes con cáncer –indica el doctor Modi–. Si las mujeres viven más tiempo pero experimentan efectos secundarios más graves, debemos reconocerlo y actuar en consecuencia. Al mismo tiempo, necesitamos comprender mejor por qué los pacientes varones parecen tener una menor tasa de supervivencia.»
El equipo afirma que se necesita más investigación para comprender los mecanismos biológicos que impulsan estas diferencias, incluyendo la exposición a fármacos, la regulación inmunológica, las influencias hormonales y la composición corporal.

