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La Crónica de Guadalajara
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Miércoles, 23 de octubre de 2019

Las salinas de Imón pueden dar nueva vida a toda la comarca

El sábado la Asociación Serranía de Guadalajara organizó una jornada monográfica
Salinas de Imón, en una imagen de LA CRÓNICA DE GUADALAJARA tomada hace años.
La empresa propietaria de las salinas anuncia una inversión de 500.000 euros para la reexplotación industrial y la restauración de las instalaciones. La comarca del río Salado, en la sierra norte de Guadalajara, llegó a proporcionar más del 10% del consumo de sal de la península.
Actualizado 20 mayo 2013 08:41. Primera publicación 19 mayo 2013 13:04.
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Con el lema “La sal de la Sierra”, el pasado sábado se celebró en la localidad de Imón una jornada monográfica dedicada a las salinas de esta zona, en un acto enmarcado en el "V Ciclo de Primavera" que organiza la Asociación Serranía de Guadalajara.

La jornada, que contó con la asistencia de un centenar de personas y con la colaboración de la Asociación Amigos de las Salinas de Interior, consistió en una mesa redonda sobre las salinas y una visita a las instalaciones en el término municipal de Imón.

El acto comenzó a las diez y media de la mañana con una visita guiada por las antiguas instalaciones de las salinas. Paseando por los antiguos caballones o caminos empedrados, la visita discurrió entre los recocederos y albercas en las que se almacenaba y desecaba el agua, rojiza por la concentración de sal y por la presencia de microorganismos específicos.

Los viejos molinos, con su construcción octogonal, que albergaban los pozos y las norias, fueron visitados entre la admiración, por su originalidad y valor cultural, y el desasosiego por su amenaza de ruina. Asimismo los imponentes, y también ruinosos almacenes, de hasta 1.500 metros cuadrados de superficie, recordaron a los asistentes tiempos en los que esta comarca del Salado proporcionaba más del 10% del consumo de sal de la península o en los que se financió con sus beneficios la construcción de la catedral de Sigüenza.

La visita fue guiada y comentada por Daniel Carpeño, consejero de la empresa propietaria y por Julio, el último trabajador de las salinas hasta ahora.

Promesa de inversiones
Posteriormente, se celebró la mesa redonda en la que se analizó el pasado, presente y futuro de las salinas y al que asistieron el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, junto con alguno de sus concejales y el alcalde pedáneo de Imón, Felipe Lucio.

Katia Hueso, presidenta de la Asociación de los Amigos de las Salinas de Interior, analizó la evolución geológica de la cuenca del salado y los sucesivos asentamientos que han poblado y aprovechado la sal de la cuenca del río Salado. Tampoco se olvidó de la original flora y fauna que pueblan la zona en base a las peculiares características del subsuelo de la zona.

Mariano Martínez, trabajador durante muchos años de las salinas, recordó para todos su vida en las salinas y las de muchos vecinos de la comarca y temporeros que también extraían la sal. Para deleite de visitantes y nostalgia de los vecinos, revivió los tiempos en que durante los seis o siete meses que duraba la temporada, recogían la sal con sus rodillos, la amontonaban con sus palas en los caballones y la transportaban con las mulas o las vagonetas a los almacenes.

Finalmente, Daniel Carpeño, descendiente de la comarca y consejero de la empresa titular, relató su llegada como empresario a las salinas, las dificultades que presenta ser propietario de un Bien de Interés Cultural y los planes que se abordarán en un futuro próximo. Entre ellos, se pretende la reexplotación industrial mecanizada de las salinas en terrenos próximos a las mismas, sin deterioro de las construcciones originales. Asimismo, se plantea frenar el deterioro progresivo de las instalaciones antiguas y abordar la recuperación, lo más fiel y respetuosa posible, de alguno de los molinos y norias. Las inversiones podrían llegar a los 500.000 euros y podrían reimpulsar la actividad económica de la comarca y dar un respiro a la preocupación general por el deterioro y abandono de las salinas.

En el coloquio posterior a las intervenciones se destacó la sorprendente pasada riqueza económica y cultural de las explotaciones y la preocupación por los posibles impactos negativos de las intervenciones previstas. Tanto Daniel Carpeño como el alcalde de Sigüenza y de Imón apostaron por la confianza en el proyecto y por el respeto a los aspectos culturales.

José María Alonso, moderador de la mesa, cerró el acto como representante de la Asociación Serranía de Guadalajara invitando a los presentes a sus próximas citas: La ruta de la jara, entre Riofrío y Santamera el próximo sábado día 25 de Mayo y la Jornada de la Tradición Serrana el día 22 de Junio en Robleluengo.


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