La candidatura del Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza ha dado este lunes un avance decisivo en su proceso hacia la Declaración de Patrimonio Mundial de la Unesco. El Consejo Rector, reunido en Palazuelos y presidido por el jefe del Ejecutivo castellanomanchego, Emiliano García-Page, acordó hoy el envío del expediente preliminar al Ministerio de Cultura, marcando el inicio de una etapa clave para su tramitación nacional e internacional.
La sesión ha servido para culminar y aprobar un texto que sintetiza más de seis años de trabajo técnico y estratégico en torno a un paisaje cultural singular, modelado por siglos de historia y construcción social alrededor de la sal. La candidatura entra ahora en una fase de evaluación conjunta con las comunidades autónomas y en abril será Sigüenza la encargada de acoger el Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, una cita en la que las autonomías tendrán que respaldar la propuesta que España elevará a Unesco.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, ha calificado la reunión de hoy como «un hito histórico», ya que el Consejo Rector ha validado un expediente «prácticamente terminado» que permitirá encarar la evaluación preliminar ante la UNESCO.
«Estamos dando un paso decisivo con este Consejo Rector presidido por Page», ha dicho Merino. «Hoy aprobamos el expediente que presentaremos oficialmente, y lo más importante es que el Consejo Nacional de Patrimonio se celebrará en abril en Sigüenza», ha agregado, en referencia a la reunión de legisladores y expertos de todas las comunidades autónomas que deberá consensuar qué candidatura representará a España.
La regidora ha recordado que el proyecto nació en 2019 con «una ambición muy clara: poner en valor un paisaje único», y ha destacado que este avance no es fruto de un trámite aislado, sino de una estrategia coherente con los objetivos culturales y sociales del territorio. «Desde el inicio hemos articulado un plan estratégico sólido, y los resultados ya comienzan a verse en la comarca», ha subrayado, al tiempo que señalaba las inversiones realizadas en rehabilitación patrimonial, movilidad, áreas públicas y mejoras en pedanías.
HACIA UNA CITA CLAVE EN ABRIL
De su lado, García-Page ha alabado el trabajo técnico realizado y valorado el acuerdo alcanzado por el Consejo Rector. «Este avance demuestra que el proyecto ha crecido de manera coherente en el camino de la candidatura», ha dicho, destacando la actualización del plan estratégico como una pieza que alinea el expediente con los criterios internacionales actuales de la Unesco.
El jefe del Ejecutivo ha puesto especial énfasis en que la próxima reunión del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico y en su caso ha concretado que la idea propuesta es que se celebre en Sigüenza los días 9 y 10 de abril. A su juicio será una oportunidad para reforzar la candidatura. «Tenemos puestas muchas esperanzas en ese encuentro, en el que nuestra propuesta estará en el orden del día y podrá recabar el apoyo de todas las comunidades autónomas», afirmó.
El líder del Ejecutivo regional se ha mostrado muy esperanzado en que la candidatura saldrá adelante. «Estamos muy esperanzados» y «muy cargados de confianza», ha abundado, elogiando el trabajo realizado hasta ahora y como el mismo, en su opinión, «aboca al éxito». Con la aprobación del expediente preliminar por parte del Consejo Rector y la confirmación de Sigüenza como sede del debate nacional, la candidatura del Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza se sitúa ahora en una fase crucial, con la mirada puesta en 2027 como año clave para la evaluación definitiva ante la UNESCO, ha abundado.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha subrayado por su parte el rigor del trabajo que ha acompañado a la candidatura desde sus primeras fases. «Hablamos de un paisaje de sal característico de esta comarca que, hace millones de años, fue mar y hoy aspira a ser reconocido por su valor universal excepcional», afirmó.
Pastor ha explicado que, tras la reunión de este lunes, la candidatura pasa a la fase de evaluación preliminar, un paso introducido por la Unesco que permite recibir observaciones técnicas antes de la resolución definitiva. «En este paso vamos por delante en comparación con otras candidaturas porque hemos logrado completar los trámites con detalle y coherencia», ha abundado tras añadir que la propuesta se sustenta en tres pilares fundamentales: el testimonio histórico de la sal, la configuración del paisaje cultural desde la Edad Media y la continuidad de los asentamientos humanos que enlazan Sigüenza, Atienza y sus pedanías.
La sesión ha servido para culminar y aprobar un texto que sintetiza más de seis años de trabajo técnico y estratégico en torno a un paisaje cultural singular, modelado por siglos de historia y construcción social alrededor de la sal. La candidatura entra ahora en una fase de evaluación conjunta con las comunidades autónomas y en abril será Sigüenza la encargada de acoger el Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, una cita en la que las autonomías tendrán que respaldar la propuesta que España elevará a Unesco.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, ha calificado la reunión de hoy como «un hito histórico», ya que el Consejo Rector ha validado un expediente «prácticamente terminado» que permitirá encarar la evaluación preliminar ante la UNESCO.
«Estamos dando un paso decisivo con este Consejo Rector presidido por Page», ha dicho Merino. «Hoy aprobamos el expediente que presentaremos oficialmente, y lo más importante es que el Consejo Nacional de Patrimonio se celebrará en abril en Sigüenza», ha agregado, en referencia a la reunión de legisladores y expertos de todas las comunidades autónomas que deberá consensuar qué candidatura representará a España.
La regidora ha recordado que el proyecto nació en 2019 con «una ambición muy clara: poner en valor un paisaje único», y ha destacado que este avance no es fruto de un trámite aislado, sino de una estrategia coherente con los objetivos culturales y sociales del territorio. «Desde el inicio hemos articulado un plan estratégico sólido, y los resultados ya comienzan a verse en la comarca», ha subrayado, al tiempo que señalaba las inversiones realizadas en rehabilitación patrimonial, movilidad, áreas públicas y mejoras en pedanías.
HACIA UNA CITA CLAVE EN ABRIL
De su lado, García-Page ha alabado el trabajo técnico realizado y valorado el acuerdo alcanzado por el Consejo Rector. «Este avance demuestra que el proyecto ha crecido de manera coherente en el camino de la candidatura», ha dicho, destacando la actualización del plan estratégico como una pieza que alinea el expediente con los criterios internacionales actuales de la Unesco.
El jefe del Ejecutivo ha puesto especial énfasis en que la próxima reunión del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico y en su caso ha concretado que la idea propuesta es que se celebre en Sigüenza los días 9 y 10 de abril. A su juicio será una oportunidad para reforzar la candidatura. «Tenemos puestas muchas esperanzas en ese encuentro, en el que nuestra propuesta estará en el orden del día y podrá recabar el apoyo de todas las comunidades autónomas», afirmó.
El líder del Ejecutivo regional se ha mostrado muy esperanzado en que la candidatura saldrá adelante. «Estamos muy esperanzados» y «muy cargados de confianza», ha abundado, elogiando el trabajo realizado hasta ahora y como el mismo, en su opinión, «aboca al éxito». Con la aprobación del expediente preliminar por parte del Consejo Rector y la confirmación de Sigüenza como sede del debate nacional, la candidatura del Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza se sitúa ahora en una fase crucial, con la mirada puesta en 2027 como año clave para la evaluación definitiva ante la UNESCO, ha abundado.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha subrayado por su parte el rigor del trabajo que ha acompañado a la candidatura desde sus primeras fases. «Hablamos de un paisaje de sal característico de esta comarca que, hace millones de años, fue mar y hoy aspira a ser reconocido por su valor universal excepcional», afirmó.
Pastor ha explicado que, tras la reunión de este lunes, la candidatura pasa a la fase de evaluación preliminar, un paso introducido por la Unesco que permite recibir observaciones técnicas antes de la resolución definitiva. «En este paso vamos por delante en comparación con otras candidaturas porque hemos logrado completar los trámites con detalle y coherencia», ha abundado tras añadir que la propuesta se sustenta en tres pilares fundamentales: el testimonio histórico de la sal, la configuración del paisaje cultural desde la Edad Media y la continuidad de los asentamientos humanos que enlazan Sigüenza, Atienza y sus pedanías.

