No es la primera vez que ocurre en Guadalajara y ni siquiera es el caso más relevante por su importe pero, según se acaba de conocer, la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad ha beneficiado a un vecino de la capital alcarreña. Ha logrado lo que técnicamente se conoce como una Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) por importe de 29.959 euros.
El estado de insolvencia de esta persona se originó a partir de la necesidad de financiación para gastos familiares. Luego, perdió su puesto de trabajo. Para poder cubrir de nuevo los gastos, solicitó otros créditos. Cuando encontraba empleo, eran temporales. A ello se le añadió el hecho de que tenía que hacer frente al cuidado y mantenimiento de su hijo menor de edad. Estas circunstancias provocaron que, sin capacidad económica para hacer frente a esos créditos, solicitara más financiación. Sin embargo, su acumulación le llevó a la situación de insolvencia y sobreendeudamiento. Con sus ingresos, apenas podía cubrir sus necesidades más esenciales, según el relato que hacen del caso en el despacho de abogados que ha defendido sus intereses.
Los particulares y autónomos que se acogen a la Ley de Segunda Oportunidad se benefician de una serie de ventajas. Entre lo más evidente, habría que citar la salida de los listados de morosidad como ASNEF o evitar los embargos de las nóminas. Si el exonerado lo desea, puede solicitar nueva financiación a bancos y financieras y registrar bienes a su nombre.
Esta herramienta legal fue aprobada en el año 2015 y ya ha sido utilizada por un buen número de alcarreños, de algunos de los cuales ha quedado constancia en LA CRÓNICA, como se comprueba más abajo.

