Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
Página inicioFavoritos
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
Jueves, 22 de noviembre de 2018

Pásatelo bien estas Ferias, sin remordimientos

Actualizado 9 septiembre 2018 11:45  
Compartir: Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Twitter Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   ¿Algún error?   |   Enviar  |     

 Temas relacionados
Las Ferias y Fiestas de Guadalajara son una de las mejores ocasiones para comprobar si sabemos vivir la vida o sólo estamos preparados para sufrirla, con resignación o a rebuzno pelado. Como si tus risas te las tuviera que poner el alcalde en la cara o permitírtelas cualquier político de la oposición. Ya sólo por eso, bienvenidos sean estos días festivos.

Varias décadas de ejercicio de la crítica periodística asisten a este su seguro servidor para compartir hoy, con quien acepte leerla, esta humilde opinión: vamos a dejarnos de caralladas y a disfrutar de lo que tenemos por delante, sin mirar a los lados y sin depender de nada ni de nadie más.

Desde que las canas eran negras (o sea, muy atrás en el siglo pasado) una de las más insanas diversiones del guadalajareño ha sido la de cuestionar a todo trance el programa de Ferias, como si pasárselo bien sólo dependiera de lo que contenga esa revistita de bolsillo que editan cada año (y van...) desde una empresa de León. 

Si el que tú te eches unas risas depende de lo que te haya preparado Armengol Engonga, vas apañado. Si la intensidad de tu diversión está limitada por las críticas de Susana Martínez o los tuits más o menos eufóricos de Alejandro Ruiz, lo llevas clarinete. O si el ardor de estómago que te produzca el chorizo sospechoso o la morcilla fría está en relación con lo que moleste al alba o al ocaso a los últimos restos del Grupo Socialista en en el Ayuntamiento de Guadalajara, perderás el tiempo y las Ferias de 2018, únicas e irrepetibles como todo lo que pasa ante tus ojos, a cada instante.

La única condición necesaria para divertirse es querer hacerlo. Y eso, amigo, lector y convecino, está al alcance de cualquiera. Sin excusas. Sin reclamaciones.

Que nadie te amargue las Ferias, ni siquiera tú mismo. Tampoco esperes que Antonio Román te ayude a pasarlo bien, que ni es su papel ni es lo que mejor se le da, dado su tono y su carácter. Tu vida es tuya y está a tu cargo. En tu balance personal apuntarás, como asiento contable, la cuota de felicidad que puedas conseguir y disfrutar. Por muchos impuestos que pagues a los de la Cuesta del Reloj. Eso, que te quede claro, no lo cubre ninguna tasa municipal.

Entre un chupinazo y una traca, con mucho que ver y hacer entre medias, tenemos tarea para dar, regalar y compartir.

Cuando todo esto termine será el momento, si quieres, de quejarte por lo concreto y por lo menudo, en los comentarios de LA CRÓNICA  o mandando un email, para mejorar lo mejorable.

Entoces, ya, que nos quiten lo bailao.

Pásatelo bien. Y yo que lo vea.


¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
La Crónica te aconseja...
Otros artículos de En pocas palabras

Controlado por:   /  Quienes Somos  /  Autores  /  Publicidad  /  Contactar  /  Privacidad  /  Cookies  /    RSS  /  Agrupación de Medios Digitales