Efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de la Comandancia de Cuenca, en el trascurso de un punto de verificación de velocidad, han detectado al conductor de un turismo que circulaba a 231 kilómetros por hora por la AP-36, estando limitada la vía a 120 kilómetros por hora.
Según ha informado la Benemérita en nota de prensa, tras un dispositivo de búsqueda, el vehículo era localizado en esa misma vía con la colaboración de efectivos pertenecientes al Subsector de Tráfico de Toledo.
El conductor, un varón de 49 años de edad, ha sido investigado por un supuesto delito contra la seguridad vial por conducir a una velocidad superior a la permitida, ya que superaba la velocidad en 111 kilómetros por hora.
Las diligencias instruidas han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Guardia de San Clemente (Cuenca).
Este conductor se enfrenta a penas de prisión que pueden ir de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y, en cualquier caso, la privación de derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores que va de 1 a 4 años.

