La escalada del precio del combustible provocada por la tensión en Oriente Medio y la guerra con Irán ha vuelto a poner en alerta al sector del transporte por carretera en Castilla-La Mancha, que teme un nuevo golpe a sus márgenes en un momento en el que muchas empresas ya operan con gran dificultad para absorber el aumento de costes.
Así lo ha indicado el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías en Castilla-La Mancha (CETM CLM), Carlos Marín, en una entrevista con Europa Press para LA CRÓNICA, en la que ha advertido de que la subida del diésel ya está teniendo un impacto directo en el sector, especialmente entre autónomos y pequeñas empresas.
Marín ha explicado que muchos transportistas han pasado en poco tiempo de pagar alrededor de 1,20 euros por litro de gasóleo a encontrarse con precios cercanos a 1,80 euros, una subida que se suma a otros costes como el de los neumáticos o los peajes, mientras que las tarifas del transporte no se actualizan con la misma rapidez.
«Ahora mismo hay gente en el transporte que lo está pasando francamente mal», ha señalado, al tiempo que ha recordado que el 82% del sector en la región está formado por pymes, micropymes y autónomos, que son los que más sufren estas oscilaciones de precios.
En este contexto, la patronal del transporte ha solicitado al Ministerio de Transportes una serie de medidas urgentes para amortiguar el impacto del combustible, entre ellas una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo o ayudas directas por camión que permitan a los pequeños transportistas disponer de un margen para afrontar el incremento de costes.
Además, ha advertido de que el combustible representa habitualmente alrededor del 30% de los costes del transporte, pero que con la subida actual puede alcanzar entre el 40% y el 45%, lo que supone, a su juicio, un problema «vital» para muchas empresas.
Marín también ha reclamado cambios en el sistema de revisión de la cláusula del gasóleo, para que las empresas puedan repercutir antes las subidas del combustible a sus clientes y que los indicadores oficiales del Ministerio se publiquen con mayor rapidez, evitando retrasos que actualmente pueden superar el mes.
En este sentido, ha confiado en que el Gobierno apruebe medidas en el próximo Consejo de Ministros, ya que considera que frenar el incremento de costes en el transporte ayudaría también a contener la inflación en toda la cadena productiva.
«El 92% de la mercancía de este país pasa por el transporte por carretera», ha recordado, subrayando que cualquier medida que estabilice el sector tendría un impacto directo en la economía.
FALTA DE CONDUCTORES PROFESIONALES
El presidente de la patronal del transporte también ha alertado de que el sector sigue arrastrando problemas estructurales como la escasez de conductores profesionales, una situación que ha calificado de «problema europeo», pero que en España se ve agravada por la posición periférica del país y la fuerte dependencia del transporte por carretera.
Marín ha reconocido que el propio sector debe hacer autocrítica por no haber sabido «dignificar suficientemente la profesión» tiempo atrás, aunque también ha señalado obstáculos administrativos como la falta de examinadores para obtener el carné profesional y una excesiva burocracia, lo que retrasa la incorporación de nuevos conductores.
Asimismo, ha defendido la necesidad de facilitar la llegada de trabajadores extranjeros para cubrir puestos que actualmente no encuentran relevo, insistiendo en que se trata de empleos esenciales para la economía y para el funcionamiento de la cadena logística.
EN DOS SEMANAS, PRECIOS DISPARADOS
El precio del diésel y de la gasolina se ha disparado un 14% y casi un 8%, respectivamente, en la segunda semana desde el estallido del conflicto bélico en Oriente Próximo, a rebufo de la tensión en la cotización del crudo por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que ha llevado el precio del barril de Brent hasta por encima de los 100 dólares.
Habría que retroceder hasta marzo de 2022, en plena guerra de Ucrania tras la invasión por Rusia, para encontrar una subida de tal calibre en los precios de ambos carburantes.
En concreto, el precio medio del litro de diésel ha subido un 14,1% con respecto a la pasada semana, para situarse en los 1,645 euros, escalando a su nivel máximo desde finales de octubre de 2023, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE) recogidos por Europa Press.
En el caso del precio medio del litro de gasolina, ha repuntado un 7,7% frente al precio de hace una semana, para situarse en los 1,600 euros, su nivel más alto desde principios de agosto de 2024.
Además, estos movimientos al alza, por octava semana consecutiva, han confirmado también el ‘sorpasso’ del diésel con respecto a la gasolina, algo que no se veía desde el estallido del conflicto en Ucrania.
Este mayor repunte en el precio del gasoil frente a la gasolina se debe, principalmente, a la dependencia de Europa de las importaciones de diésel, ya que el Viejo Continente cuenta con un déficit de este combustible, que, además, es surtido, en gran parte, de Oriente Próximo. De esta manera, su cotización internacional hace que se haya ‘comido’ la ventaja fiscal que tiene el diésel en España.
LLENAR EL DEPÓSITO YA HASTA 9,4 EUROS MÁS CARO QUE HACE UN AÑO.
Con este nuevo repunte, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 90,47 euros, unos 9,46 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 81,01 euros.
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 88 euros, unos 3,25 euros más que hace un año, cuando superaba los 84,75 euros.
Además, ambos combustibles se sitúan por encima de los niveles en que estaban antes del estallido de la invasión de Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando era de 1,479 euros el litro para el diésel. La gasolina, mientras, repunta también por encima del precio de 1,591 euros el litro que tenía en ese momento.
No obstante, ambos carburantes se mantienen lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.
POR ENCIMA DE LOS DOS EUROS YA EN ALGUNAS GASOLINERAS.
De todas maneras, este jueves en el monolito de algunas estaciones de servicio de España -los precios del Boletín Petrolero se corresponden con el pasado lunes 9 de marzo- ya se puede encontrar el precio del litro de gasolina en torno a los dos euros y del diésel por encima de esa cota de los dos euros, según datos del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos.
Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal. Por ello, y ante la situación de volatilidad que vive el crudo ante la incertidumbre tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, las subidas en los surtidores podrían proseguir en las próximas semanas.
LOS PRECIOS EN ESPAÑA, MÁS BARATOS QUE LA MEDIA EUROPEA.
Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en España por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,774 euros el litro, y de la eurozona, con un precio medio de 1,835 euros.
En el caso del diésel, el precio en España también es inferior al de la media de la UE, que es de 1,861 euros, y de la zona euro, donde marca un precio de 1,893 euros.

