El Ministerio de Cultura ha restituido este jueves a la localidad alcarreña de Brihuega varias obras incautadas durante la Guerra Civil y no devueltas hasta ahora por el Estado. La entrega se ha formalizado en un acto presidido por el ministro Ernest Urtasun. También, el ministro ha reafirmado la voluntad del Gobierno de continuar con estos procesos «al amparo de la ley y bajo el expreso criterio científico del personal de nuestros archivos y museos».
La ceremonia, celebrada en el Archivo del Museo de Historia de Brihuega, ha contado con la participación del alcalde, Luis Manuel Viejo. Asimismo, asistieron el vicario general de la diócesis Sigüenza-Guadalajara, Agustín Bugeda, y representantes de la Junta de Castilla-La Mancha y otras autoridades.
Tres esculturas y más
La restitución permite que regresen a su lugar de origen tres esculturas de gran formato y un fragmento de sarcófago, datados entre el último cuarto del siglo XV y comienzos del XVI. Dichas piezas proceden de las iglesias de San Miguel, San Felipe y del monasterio de Santa Ana.
También se ha formalizado la devolución de una cruz procesional renacentista. Es una obra de Juan Francisco Faraz (hacia 1560), que pertenece a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de El Casar y estaba custodiada hasta ahora en el Museo Nacional de Artes Decorativas.
Estas piezas fueron entregadas en 1938 por el entonces alcalde republicano de Brihuega, Daniel Centenera, a la Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico. El objetivo era protegerlas de los efectos de la guerra.
Tras el conflicto, quedaron depositadas en almacenes estatales, principalmente en el Museo Arqueológico Nacional. Sin embargo, nunca fueron devueltas.
Casi nueve décadas después, y tras la publicación del inventario de bienes incautados y la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática, han sido identificadas y restituidas.
«Este acto de restitución es algo más que una expresión de nuestra responsabilidad y de nuestro deber como Gobierno; es un acto de reparación y de homenaje a quienes, en tiempos muy difíciles, mantuvieron encendida la llama de la cultura y de la salvaguarda de nuestro patrimonio», ha afirmado Urtasun tras firmar en el libro de honor del Ayuntamiento.
El ministro ha subrayado que desde 2023 el Ministerio trabaja de forma sistemática en la identificación de bienes incautados durante la guerra y la posguerra. Además, ha recordado que la mayoría de ellos fueron protegidos en su día por las propias autoridades republicanas.
Según los últimos datos, se han identificado más de 7.000 bienes en distintos archivos y museos estatales.
«Vamos a seguir sumando nuevos procesos restitutivos», ha recalcado, en lo que ha definido como «un auténtico ejercicio de memoria y de justicia».
Urtasun ha destacado además el compromiso cultural de Brihuega. De hecho, la ha definido como «un ejemplo de cómo cuidar la cultura y el patrimonio en nuestro país». Lo ha hecho en referencia al impulso dado por el Ayuntamiento a la recuperación y puesta en valor de su legado histórico.
Un alcalde satisfecho
Por su parte, el alcalde Luis Manuel Viejo ha calificado la jornada de «día importante para la historia de Brihuega».
«Hacemos historia con este acto de restitución», ha señalado, visiblemente emocionado, al recordar que el Museo de Historia de Brihuega -ubicado en el antiguo convento de San José- nació precisamente con la vocación de recuperar un edificio en estado de ruina y convertirlo en espacio para custodiar el patrimonio disperso de la villa.
Bajo la Ley de Museos de Castilla-La Mancha, el centro se convirtió en 2022 en la primera institución museística oficialmente reconocida en la región.
«El objetivo de recuperar estas piezas no es algo ajeno ni circunstancial; desde el principio, este Ayuntamiento ha tenido como prioridad la recuperación de nuestro patrimonio histórico-artístico, y queremos seguir en esa labor», ha afirmado Viejo.
El alcalde ha enmarcado la restitución en una estrategia más amplia de revitalización cultural y turística. Dicha estrategia incluye la adecuación de espacios del antiguo convento como futuro Museo del Perfume con financiación europea. Además, contempla la apertura de la casa de Manu Leguineche como casa-museo y sede de la cátedra dedicada al periodista. También incluye el proyecto de un centro cultural para residencia de artistas inspirado en modelos franceses, que espera impulsar en la próxima legislatura.
«Recuperamos estas piezas para los vecinos, para que puedan empoderarse de su patrimonio y de su historia», ha concluido.
La restitución de Brihuega se suma a otras ya realizadas por el Ministerio, como las efectuadas en 2023 a los herederos de Pedro Rico, alcalde republicano de Madrid, o a la Fundación Francisco Giner de los Ríos.
Con ellas, Cultura avanza en la revisión de los fondos procedentes de incautaciones de la guerra y la posguerra, en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática.

