La Policía Nacional ha incautado más de 460 kilogramos de cocaína de una organización criminal, que operaba desde Málaga y Sevilla, y que utilizaba «las mayores caletas o dobles fondos encontradas hasta el momento», capaces de albergar hasta 160 kilogramos.
Según ha informado la Policía en una nota de prensa, en la operación han sido detenidas 26 personas y se han intervenido más de 840.000 euros y 16 vehículos, de los cuales siete contaban con el «sofisticado» sistema de caletas o dobles fondos para accionar los compartimentos ocultos.
De los 26 detenidos, doce han ingresado en prisión como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública y blanqueo de capitales.
En este marco, la red alquilaba villas en Málaga y Sevilla, desde donde transportaban la droga hasta la capital. Una vez en Madrid, el intercambio se realizaba «en garajes de hoteles y viviendas» para distribuirla después por todo el país.
725.000 EUROS EN BOLSAS DE LA COMPRA
La alarma saltó a principios del mes de noviembre en Barcelona, donde agentes de la Policía Nacional observaron el ‘modus operandi’ de la organización e interceptaron un intercambio de 725.000 euros en plena calle «escondidos en bolsas de la compra».
Esta intervención se saldó con tres detenidos y fue el punto de partida para dos registros en Madrid, uno en una vivienda y otro en un hotel, y otro en Guadalajara –donde se encontraron 177 kilos de cocaína escondidos en maletas– y que acabó con otros tres detenidos.
A finales del mes de noviembre, los investigadores se centraron en el desmantelamiento de la red de distribución y ejecutaron ocho entradas y registros más: siete de ellas en Madrid y una en Toledo. En ellas se incautaron 4,5 kilos de cocaína, más de 63.000 euros y ocho vehículos, «de los cuales dos contenían caletas de gran almacenamiento», culminando con la detención de otras 14 personas.
La Policía Nacional ha confirmado la desarticulación del entramado con la detención de los principales líderes en el país, que llegaban a mover miles de kilogramos de cocaína al año, con un valor en la calle de 30.000 euros por cada kilo.

