Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
Página inicioFavoritos
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
La Crónica de Guadalajara
Viernes, 17 de agosto de 2018

Se busca un gato desaparecido

Cartel pidiendo ayuda para encontrar un gato perdido en Guadalajara. (La Crónic@)
Actualizado 3 junio 2018 12:08  
Compartir: Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Twitter Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   ¿Algún error?   |   Enviar  |     

 Temas relacionados
Las redes sociales no lo son todo. O mejor dicho, las redes sociales aún no lo son todo. Existe un mundo arcaico pero real, que en las ciudades huele a tubo de escape más que a rosas, en el que el sol pica cuando sale y la lluvia moja cuando cae. Así lo hace en esta primavera que trae recuerdos de las tronadas de la infancia. Sólo nos falta una buena granizada para completar el cuadro antes de que llegue el verano.

En ese mundo falso y fatuo que entre todos nos hemos creado a mayor gloria de Facebook, Google, Apple y del artero comunismo capitalista chino, hay legiones que andan de nuevo buscando bichos escondidos en las calles, a través de sus teléfonos. Las convierten así –a las calles, a las avenidas, a las plazas...–  en simple escenario virtual, prescindible trampantojo de la realidad digital.

Pero los gatos que son reales se pierden. Y su dueño se moviliza hasta llenar de carteles la ciudad, con la imagen de la mascota por farolas y paredes.

Ahí lo tienen, por si lo ven. 

El desconocido dueño del fugitivo gato ha tenido la feliz ocurrencia de hacerse humano mortal y escribir su grito en un papel, en muchos papeles que jalonan su camino de inquietud y desespero ahí por donde otros volvían entre bostezos de la trasnochada, mucho después del alba.

No somos ceros y unos, esos bits binarios y absolutos donde se han refugiado todos los gilipollas del mundo para adueñarse de nuestras vidas desde un universo paralelo y mortal. Míralos felices, chapoteando en la mierda y tirándotela a la cara, para hacerse valer, para quitarte valor.

Al menos en el mundo real hay un gato y un dueño, perdidos el uno del otro. Casi como todos nosotros.


¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
La Crónica te aconseja...
Otros artículos de El paseante

Controlado por:   /  Quienes Somos  /  Autores  /  Publicidad  /  Contactar  /  Privacidad  /  Cookies  /    RSS  /  Agrupación de Medios Digitales