Blanca del Amo
Blanca del Amo, responsable del Centro Ibercaja Guadalajara. (Foto: La Crónic@)

Para descartar equívocos: ¿El Centro Ibercaja es sólo para clientes de Ibercaja?
– Es un centro que está abierto a todo el púbico, sea o no cliente del banco. Después de 25
años, se ha convertido en una referencia dentro de Guadalajara. Abiertos a todos y
encantados de que así sea.

¿Qué perfil tienen los usuarios que nos encontramos aquí? ¿Jóvenes, jubilados,
estudiantes…?
– La actividad del Centro Ibercaja está dirigida también a todas las edades. Las hay para
niños y también para adultos. Todas nuestras acciones las englobamos dentro de cuatro
líneas estratégicas: actividades que tengan que ver con la acción profesional; actividades del desarrollo personal; la cultura y, como cuarta categoría, todo lo relacionado con el
desarrollo territorial.

¿Estas actividades son predominantemente gratuitas o están sometidas a una cuota?
¿Cuáles son los criterios?
– Tenemos muchísimas actividades que son gratuitas para el público, como las conferencias y mesas redondas, las exposiciones, el servicio de biblioteca, la sala de estudio… También son gratuitos los talleres que están centralizados. Cuando hay que fijar tarifas, son bastante económicas.

¿ En esas tarifas se bonifica al cliente de Ibercaja?
– Este centro pertenece a la Fundación Ibercaja y, en consecuencia, forma parte del Grupo
Ibercaja, con lo cual es natural que ofrezcamos unos beneficios a los clientes del banco, de
ahí esa tarifa especial.

Un centro en el centro de Guadalajara

¿El edificio del centro está adaptado a su actividad actual o habría que pensar ya en
alguna ampliación?
– Todavía pueden dar mucho juego estas instalaciones, tanto en el presente más inmediato
como en el futuro. La localización del edificio es fabulosa, en el centro de la ciudad.
Disponemos de un espacio de más de 2.000 metros cuadrados, con aulas de muy diferentes tipologías. Tiene muchísimo recorrido por delante. Hace poco cumplió 25 años, ya que abrió sus puertas en 1993, pero es que Fundación Ibercaja tiene más de 140 años de experiencia, siempre adaptándonos a las nuevas necesidades. Eso algo que también haremos desde este centro.

Las tecnologías actuales nos evitan en muchos casos la propia presencia física. ¿Internet es un aliado para su actividad?
– Lo es en programas, sobre todo, que son centralizados. No obstante, aunque todos
estamos en un modo digital donde parece primar la inmediatez, lo curioso es que en los
últimos años hemos tenido un notable aumento en las inscripciones a todas las actividades
presenciales. En 2016, unas 33.000 personas pasaron por el centro y el año pasado fueron
casi 52.000 personas. Creo que es un dato revelador de la demanda que hay de formación
presencial. Para conseguirlo, el criterio que nos ha guiado ha sido ofrecer actividades
interesantes.

¿Qué tal aceptación están teniendo las videoconferencias?
– Las primeras se hicieron dentro de un programa que sigue desarrollándose con éxito en Fundación Ibercaja y que se llama “Educar para el futuro”. Al principio costó que el público entendiera el concepto y sus posibilidades. El aumento de inscritos en las videoconferencias ha sido progresivo. Ahora, las videoconferencias son habituales en todas las actividades que tienen que ver con los desafíos digitales, orientadas a personas de más de 60 años. Y con mucha aceptación, ciertamente.

Disponen en este centro de un magnífico salón de actos que, además, goza de una acústica muy especial, si no me equivoco…
– Los artistas, los conferenciantes o cuando hacemos recitales de poesía lo que más
destacan es la acústica del salón de actos. Estamos muy contentos de que sea así y creo que también le ocurre a los espectadores, que salen encantados.

De esos conciertos que usted citaba, unos son promovidos directamente por Fundación Ibercaja y otros en colaboración con instituciones. Quizá, entre estas, la Fundación Siglo Futuro es la primera que se viene a la cabeza. ¿Se trabaja bien con las asociaciones del ámbito cultural de Guadalajara?
– El Centro Ibercaja es un espacio lleno de sinergias. La clave del éxito no es trabajar de
manera individual sino hacerlo en conjunto. Siglo Futuro, con Juan Garrido al frente, tiene
una programación excelente y nosotros estamos encantados de colaborar. Hay muchísimas
asociaciones y estamos abiertos a colaborar con aquellas con las que aún no lo hemos
hecho.

Que la sociedad de Guadalajara está cambiando es evidente. ¿Se va adaptando este centro a los nuevos orígenes nacionales y culturales de nuestros vecinos?
– Nos adaptamos a los cambios de la sociedad, claro. Uno de los puntos fuertes de la
Fundación en su conjunto es su capacidad de adaptarse a la diversidad. Es algo enriquecedor y positivo.

Blanca del Amo
La actividad del Centro Ibercaja Guadalajara tiene un marcado carácter social además de cultural. (Foto: La Crónic@)

Fines sociales

Por su propia naturaleza, el Centro sigue la estela de lo que siempre se conoció como la
Obra Social de Ibercaja. ¿Siguen siendo necesarios e incluso relevantes estos fines sociales?
– En 2014 se da la transformación de Obra Social a Fundación. Aunque se haya cambiado de nombre, mantenemos ese espíritu social, tanto el banco como su Fundación. Es una de las líneas de las que más orgullosos estamos de llevar a cabo. Por una parte, tenemos la
convocatoria de proyectos de ayuda social, que lanzamos todos los años a nivel nacional y
con la que apoyamos a más de 300 asociaciones mediante una partida económica y con
incidencia también en Guadalajara. También tenemos una intensa relación con las
asociaciones que vienen al Centro para hacer uso de nuestros recursos, como la cocina y las aulas de formación. Un tercer plano de labor social es a través de la programación y de los ciclos: por ejemplo, tenemos el que llamamos “Cuida-T”, en el que trabajamos con la Asociación Española contra el Cáncer, con el Colegio de Médicos, con Cruz Roja… trabajando la educación para la salud y el bienestar físico.

Después de tanto hablar aún no ha salido en la conversación la palabra Universidad.
¿Cómo colaboran con el campus de la de Alcalá en la ciudad?
– Dado que uno de nuestros objetivos es la igualdad de oportunidades y el desarrollo
profesional, es un campo en el que resulta imprescindible colaborar con la Universidad de
Alcalá estando en Guadalajara. Desde Fundación Ibercaja apoyamos actos divulgativos y
formativos, tanto si se desarrollan en el centro como en la propia Universidad y a través de
los diferentes decanatos. También programamos actividades que se adapten directamente a los jóvenes universitarios. Y, además, muchas actividades de las que desarrollamos están
reconocidas con créditos para esos alumnos.

¿Que tal se lleva lo de convivir con el día a día de un banco desde una fundación?
– Lo positivo de nuestra fundación es que trabajamos unidos con los compañeros de Ibercaja Banco, nos sentimos parte de la misma organización. Esto se lleva a cabo gracias a los canales de comunicación y a trabajar de manera cooperativa para mejorar cada día en atender las necesidades y peticiones de los clientes.

Estamos agradecidos a todos los compañeros, que además muestran orgullo de trabajar en un banco con una fundación consolidada, dinámica y social. Y nombrar especialmente a la cara visible de Ibercaja Banco en la provincia, José Luis San José, que junto al Director Territorial, Jesús Les, siempre nos apoyan en las iniciativas.

Como fundación cultural de un banco, en la provincia de Guadalajara no parece que
tengan muchos rivales. ¿Eso no les hace dormirse en los laureles?
– No, porque el objetivo es seguir siendo un centro de referencia, es una responsabilidad tan grande que no podemos dormirnos.

Me han dicho en esta casa que están ocupados en trabajar en la Agenda 2030? ¿Qué hay
de eso?
– Somos agentes implementadores de esta Agenda. Tenemos que trabajar por los 17
objetivos de desarrollo sostenible y todas nuestras acciones van encaminadas hacia ese
objetivo.