La combinación tóxica de masa forestal ardiendo y temperaturas sofocantes ha comenzado a pasar factura en los pulmones de la zona centro de España. Las partículas finas respirables (PM10 y PM2,5) y el ozono troposférico se han disparado en las últimas jornadas. Han alcanzado picos que superan con creces los umbrales de alerta marcados por la normativa ambiental.
Concentraciones tóxicas cerca de Castilla-La Mancha
Según los datos de la red de control de la calidad del aire recabados por la organización ecologista, los episodios más graves se han concentrado en puntos colindantes entre la zona suroeste de Madrid, Ávila y el norte de la provincia de Toledo. Por ejemplo, en San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, han superado los 100 microgramos por metro cúbico de partículas en suspensión.
Asimismo, la corriente de emisiones derivada de los fuegos en el interior peninsular ha impactado de lleno en estaciones castellano-manchegas como las de Illescas, Los Yébenes y Toledo capital. Además, se han registrado episodios reseñables en la provincia de Guadalajara y en la Sierra Norte madrileña.
Ozono troposférico y partículas invisibles sin medir
Junto al humo visible, el calor extremo potencia la formación de ozono troposférico. Se han registrado, de hecho, más de una docena de superaciones del umbral de información a la población (establecido en 180 µg/m³).
Además, desde Ecologistas en Acción alertan de un peligro latente: la combustión de biomasa está liberando grandes volúmenes de hidrocarburos aromáticos policíclicos. Se trata de compuestos altamente cancerígenos que, según denuncian, ni siquiera se están midiendo en las redes públicas de seguimiento en estos momentos.
Piden medidas drásticas e información a la población
Desde Ecologistas en Acción critican la inacción de la Junta de Castilla-La Mancha y del resto de administraciones regionales afectadas. Las acusan de carecer de planes de acción a corto plazo actualizados para frenar estos picos de polución.
Reclaman que no se limiten a recomendaciones básicas —como evitar el ejercicio físico al aire libre o el esfuerzo prolongado—. Al contrario, piden que adopten medidas inmediatas para restringir temporalmente las emisiones del tráfico y de la gran industria mientras persista esta situación de riesgo ambiental.

