El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en valor la importancia que tiene el agua para la provincia de Guadalajara y para toda la región, «como motor que garantiza el desarrollo socioeconómico, la cohesión territorial, la biodiversidad y tradiciones ancestrales como las que estamos viviendo hoy en el parque Natural del Alto Tajo».
Así lo ha indicado la directora general del Agua de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, quien ha asistido a la XXX edición de la Fiesta Ganchera del Alto Tajo, donde ha incidido en la necesidad de conocer cuanto antes la planificación hidrológica del cuarto ciclo (2028-2033).
«Queremos tener, antes de que acabe el año, el primer documento de esquemas importantes donde esperamos que se hayan tenido en cuenta todas las consideraciones que afectan a las siete cuencas que transcurren por Castilla-La Mancha y que hicimos llegar al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico».
En este aspecto, informa el Gobierno regional, cobra especial importancia la petición de la conexión Sorbe-Bornova, y al hilo de esta afirmación, la directora general ha recalcado «la importancia que tiene el poder contar con un río Tajo vivo, con agua en cantidad y calidad, con lo que esto significa para la biodiversidad de sus zonas de influencia y para la comarca del Alto Tajo».
También ha reiterado que el Ejecutivo castellanomanchego sigue muy pendiente para que se apliquen «de una vez por todas las nuevas reglas de explotación a las que están obligados por Ley y por los tribunales».
«Un río que sigue esquilmado por un trasvase en el que siguen sin aplicarse las nuevas reglas de explotación, mermando de una manera preocupante sus caudales, como hemos visto este verano en localidades como Toledo o Talavera de la Reina, y afectando significativamente a los desarrollos de sus áreas de influencia y espacios de la Red Natura 2000 del tramo medio del río», ha lamentado.
A este respecto, ha denunciado que ya se han trasvasado 550,41 hectómetros cúbicos y todavía se pueden llegar a trasvasar otros 139 hectómetros cúbicos hasta final del año hidrológico, «lo que supondría estar al límite de lo permitido, pero creando eso sí en la cuenca del Segura unos excedentes que nunca se habían registrado».
Igualmente, ha destacado que los embalses de Entrepeñas y Buendía están al 54% de su capacidad, rozando ya los 1.300 hectómetros cúbicos y, por tanto, situándose en el nivel 2 con las actuales reglas de explotación.
XXX EDICIÓN DE LA FIESTA GANCHERA DEL ALTO TAJO
Durante la celebración, Muro ha abogado por seguir incentivando y manteniendo la Fiesta Ganchera que este año cumple su trigésima edición, «como el máximo exponente que nos permite revivir uno de los oficios más emblemáticos del Alto Tajo descubriendo la cultura y la naturaleza de la comarca».
Esta celebración que organizan los municipios gancheros del Alto Tajo y que está declarada Bien de Interés Cultural y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, «es un homenaje a la memoria de quienes transportaban la madera por el río Tajo hasta Aranjuez», ha dicho la directora general, invitando a disfrutar de la recreación de la maderada, «una fiel reproducción de una labor histórica que comienza con el lanzamiento de los troncos en el Salto de Poveda para que la madera descienda corriente abajo por el Tajo hasta la Laguna de Taravilla, siempre bajo la supervisión del ‘jefe del río’ que guía a las compañías de gancheros».
REGULACIÓN HÍDRICA
La directora general ha subrayado que Castilla-La Mancha es territorio maderero, pues el 48% de su superficie corresponde a superficie forestal, lo que supone más de 3.800.000 hectáreas, de las cuales el 78% son monte arbolado.
«Los bosques son un actor importante en la absorción de CO2 y la mitigación del cambio climático, al tiempo que prestan múltiples servicios ecosistémicos, por lo tanto, su restauración y mejora de la gestión pueden aumentar su multifuncionalidad, no solo en la provisión de madera y otros aprovechamientos tradicionales, sino en la maximización de la provisión de los servicios ecosistémicos que contribuyen al bienestar de la sociedad».
Para este fin, tal y como ha señalado, es necesaria «que puedan tener garantizada su regulación hídrica, favoreciendo la infiltración, calidad y disponibilidad de agua, por eso es muy importante recordar que, en el último inventario forestal nacional, el servicio ecosistémico relacionado con la provisión de agua (regulación hídrica) se valoró en cerca de 3.000 millones de euros anuales en Castilla-La Mancha para sus diferentes usos, agrícola, industrial, doméstico y energético».

