La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de la provincia de Guadalajara ha enmendado la plana a la empresa logística GXO, por vulnerar la Ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres, así como la de garantía integral de la libertad sexual.
Además, según fuentes sindicales, ha requerido a dicha empresa para que negocie el protocolo de actuación en casos de acoso laboral y modifique el protocolo actual para dotarlo de unas garantías procesales y temporales.
Asimismo, se requiere a la empresa en materia de prevención de riesgos laborales para que proceda a realizar una planificación de medidas preventivas derivadas de la evaluación de riesgos psicosociales.
De acuerdo con el informe de la Inspección de Trabajo, la empresa operaba con un Protocolo de Acoso Laboral o Mobbing, que no está fechado y tampoco se había negociado con los representantes legales de los trabajadores, «lo que deja a las posibles víctimas en situación de indefensión y falta de garantías», según UGT. El sindicato se negó a firmar en su día el Plan de Igualdad de la empresa, al detectar estas irregularidades.
Otra anomalía que detecta la Inspección es que el protocolo de actuación en supuestos de acoso laboral no contiene ningún tipo de plazo de actuación en el marco de la investigación de los supuestos de acoso laboral planteados.
“Si alguien denuncia, la empresa puede tomarse el tiempo que quiera para investigar, dejándonos en un limbo eterno. Básicamente, han diseñado un sistema para que las denuncias cojan polvo en un cajón”, ha declarado la secretaria general de FeSMC UGT CLM, Ana González.
Además, dicho protocolo en su apartado IV de conductas que NO SON CONSIDERADAS COMO ACOSO LABORAL, incluye PRESIONES PARA AUMENTAR LA JORNADA O REALIZAR DETERMINADOS TRABAJOS.
La Inspección expone que la palabra “presiones”, en su propia definición se vincula con el acoso, al considerarse una “fuerza moral o influencia ejercida sobre una persona para condicionar su comportamiento y el acoso continuado que se ejerce sobre un adversario”.
Por todo ello, la Inspección de Trabajo enmienda a la empresa GXO por vulnerar derechos fundamentales. La obliga a negociar un protocolo con garantías y plazos reales. Y a planificar medidas preventivas de salud psicosocial.

