Estar incluido en un grupo empresarial solvente es una garantía. Es el caso del hotel de 5 estrellas ubicado en Brihuega y que ocupa, tras una costosa y prolongada rehabilitación, la antigua Fábrica de Paños.
La solidez del modelo se confirma con su EBITDA, cercano a los 11 millones de euros, un 21% más que en 2024. Evidencia una mejora relevante en la eficiencia de la gestión desde los 6,5 millones en 2023.
Este crecimiento económico tiene un reflejo directo en el territorio y en las personas.
El grupo supera ya los 500 profesionales y refuerza su papel como empleador estable en entornos rurales, apoyado en programas de formación continua y en iniciativas que facilitan el acceso a la vivienda para sus equipos. La compañía, asegura, mantiene «una fuerte vocación de impacto social positivo en las comunidades en las que opera».
Planes de Castilla Termal para el futuro
De cara a 2026, Castilla Termal continuará impulsando su plan de inversión y expansión. El grupo prevé destinar más de 4 millones de euros a la modernización de todos sus hoteles, con especial foco en Castilla Termal Solares, y avanzar en nuevas incorporaciones a la cadena que refuerzan su apuesta por la rehabilitación de patrimonio histórico.
Entre ellas está un proyecto tan singular como Castilla Termal Palacio de Avellaneda, cuya apertura está prevista este año, y que ha supuesto una inversión de 20 millones de euros.
También anuncian el desarrollo de un nuevo modelo de alojamiento de alto confort en la naturaleza con un enfoque experiencial, creativo y nutricional.
Sobre esta base, el grupo refuerza su posicionamiento con una apuesta avanzada por la nutrición aplicada a la longevidad, el descanso y el cuidado personal, integrando conocimiento termal, criterios científicos y una gastronomía basada en producto de la tierra y trazabilidad controlada. “El verdadero lujo del futuro será vivir más y mejor, por eso llevamos años innovando y desarrollando un modelo de negocio diferenciador basado en la autenticidad en destinos rurales, la calidad de los productos y con el foco siempre puesto en el bienestar de las personas”, afirma Roberto García, presidente de Castilla Termal.
Con unos resultados en máximos y una eficiencia operativa al alza, la compañía afronta el nuevo ejercicio como «un año de consolidación y de desarrollo de nuevas líneas de negocio que amplían la relación con el cliente más allá de la estancia hotelera».

