El Museo Francisco Sobrino de Guadalajara abre sus puertas este sábado, 30 de mayo, de 11.30 a 13.00 horas para un taller creativo dedicado a la figura de Le Corbusier, el suizo que revolucionó la arquitectura del siglo pasado con una idea aparentemente sencilla: que los edificios debían servir a las personas, no al contrario.
Nacido en 1887, Le Corbusier soñó ciudades luminosas, viviendas abiertas al sol y al aire, espacios donde la belleza no fuera un adorno sino una necesidad.
Sus obras –la Villa Savoye en Francia, la Unidad de Habitación de Marsella o el Plan de Chandigarh en India– siguen siendo hoy referencia obligada en cualquier escuela de arquitectura del mundo y su legado fue reconocido por la Unesco al declarar 17 de sus creaciones Patrimonio de la Humanidad.
Durante la sesión, los participantes no solo conocerán sus obras sino que se pondrán en la piel del arquitecto, sino que además explorarán la proporción y la estructura, jugarán con la relación entre los espacios y la vida que los habita, y descubrirán que la arquitectura no es algo que se contempla desde lejos sino algo que se toca, se construye y se siente.
Una propuesta que el Museo Francisco Sobrino plantea como puerta de entrada al pensamiento creativo para los más jóvenes, «porque cuando un niño entiende por qué un edificio es como es, empieza a ver la ciudad con otros ojos».
Las inscripciones pueden realizarse en el propio museo en horario de apertura –miércoles, jueves y viernes de 16.30 a 20.30 horas– o a través del teléfono 689 674 358. El taller cuenta con un aforo limitado de quince plazas.

