La ciudad que guarda los restos de Sor Patrocinio en el convento de las Concepcionistas Franciscanas de la calle del Carmen será también la ciudad donde se presente el libro que reivindica su memoria.
Este jueves 18 de junio, a las 20.30 horas, Juan Valderrama –cantante, compositor y licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra e hijo de dos leyendas de la copla, Juanito Valderrama y Dolores Abril– presentará ‘El caso Sor Patrocinio. Una feroz batalla entre la luz y la oscuridad’ (Ediciones B) en los Jardines familiares de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, un enclave privilegiado cedido gentilmente por la comunidad franciscana para este acto.
La historia de Valderrama con Guadalajara y con Sor Patrocinio comenzó de una forma casi fortuita. Tras una visita a Fátima, terminó yendo, «con el casco de la moto puesto», a la iglesia del Carmen de Guadalajara, donde descansan los restos de la religiosa.
Allí, en un templo vacío y ante el desconocimiento de sus propios amigos alcarreños sobre la figura de la religiosa, Valderrama sintió una llamada difícil de explicar: «Me senté a rezar y sentí algo; como un fogonazo. Desde ese momento no se me podía ir de la mente su figura ni la de la Virgen del Olvido».
Aquella visita fue el detonante de años de investigación que le llevaron hasta los propios archivos del Vaticano. Valderrama accedió a documentos guardados en Roma que revelan las verdaderas razones por las que la causa de beatificación de Sor Patrocinio lleva décadas bloqueada, desmontando la leyenda negra construida en torno a esta religiosa acusada en su momento hasta de ser el «anticristo».
El resultado es un libro que va más allá de la biografía convencional. El caso Sor Patrocinio combina crónica, investigación histórica y testimonio personal para revisar la leyenda negra construida en torno a una mujer que fue convertida en símbolo de la fe cuando soplaban vientos de revolución.
Una de sus aportaciones más llamativas es la dimensión casi desconocida de su labor social: Sor Patrocinio fundó o reformó un total de 19 conventos, incluyendo en cada uno de ellos escuelas para niñas sin recursos, rescatando a miles de ellas del analfabetismo.
Para Valderrama, la persecución que sufrió tenía una lógica política muy clara: «La fe es peligrosa para el poder. Por eso la juzgaron, la desterraron y demolieron su convento. Querían que pasara a la historia como una loca o una mujer politiquera».
Y sobre la aparición mariana que ella misma protagonizó en Madrid en 1831 y que fue reconocida oficialmente por el papa Gregorio XVI mediante bula papal, el autor es contundente: «Madrid, en 1831, pudo haberse convertido en una Lourdes o una Fátima».
El escritor y sacerdote Jesús Sánchez Adalid, que firma el prólogo de la obra, resume su espíritu con estas palabras: «Este libro nace de la perseverancia, de la oración y de una intuición profunda: que el olvido no es inocente y que rescatar la memoria puede ser, en sí mismo, un acto de libertad espiritual».

Para el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, Javier Toquero, que la presentación se celebre en este espacio tiene un valor especial: «Que los Hermanos Franciscanos hayan cedido su jardín familiar para este acto dice mucho de su generosidad y de su compromiso con la cultura de esta ciudad. Es un entorno inigualable, íntimo y cargado de historia, que pocas veces está al alcance del público».
«Que sea aquí, en Guadalajara, donde Juan Valderrama presente un libro sobre una mujer cuyos restos descansan en esta misma ciudad, tiene una coherencia y una emoción muy particulares», ha añadido.
Toquero subraya además la importancia de este tipo de obras: «Los libros históricos como este nos permiten entender quiénes somos, de dónde venimos y qué injusticias hemos arrastrado durante siglos. Recuperar la memoria de Sor Patrocinio es también recuperar una parte de nuestra propia identidad cultural como ciudad».
La presentación tendrá lugar este jueves 18 de junio a las 20.30 horas en el Jardín familiar de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, Guadalajara.
La Monja de las Llagas
María Josefa de los Dolores Anastasia de Quiroga Capopardo había nacido en un pueblo de Cuenca en 1811. Parece incontestable la influencia que ejerció sobre la reina Isabel II y su esposo, Francisco de Asís de Borbón.
En el año 1829, siendo todavía novicia, recibió su primera llaga en el costado izquierdo, lo que se interpretó como estigma. A partir de 1830 afirma experimentar varias visiones místicas, quedando muchas de estas experiencias reflejadas en su cuerpo.
Hay testimonios de que las llagas permanecieron desde su aparición hasta su muerte, entre otros el de las monjas que la amortajaron el 27 de enero de 1891.
Su proceso de beatificación comenzó en 1907.

