Fundación Ibercaja cumple 150 años y mantiene las dos premisas bajo las que en 1876 se creó la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza por parte de la RSEAAP, a propuesta de Mariano Royo: fomentar el desarrollo económico y el bienestar social en el territorio aragonés. En definitiva, «estar junto a las personas».
Su objetivo fue promover la inclusión, financiera en este caso, de todas las personas que formaban la sociedad, asegurando una igualdad de oportunidades que a su vez beneficiara al territorio.
El Diario de Zaragoza, aquel lunes, 29 de mayo de 1876, anunciaba en su portada la creación el día anterior de la entidad, una fecha que definía como «memorable». Tal y como destacaban, nacía una institución destinada a «ejercer grande influjo en la moralidad de las clases desvalidas, a enjuagar muchas de sus lágrimas y a mitigar no pocas de sus angustias».
Se trata de una frase que hoy día ha evolucionado como lo ha hecho Fundación Ibercaja pero que, en realidad, habla de su razón de ser y el motivo de su origen y creación: las personas, han indicado desde Fundación Ibercaja.
Así, este 28 de mayo de 2026, Fundación Ibercaja conmemora la fecha exacta de su 150 aniversario y lo hace con la misma intención que en su origen aquel 28 de mayo de 1876: «Ser fuente de oportunidades y desarrollo para la sociedad, acompañando y estando a su lado».
Un propósito por el que trabaja, tal y como se refleja en sus cifras del pasado año, con más de 3.200 iniciativas y más de 600 proyectos que benefician a un cerca de un millón y medio de personas.
UN SIGLO Y MEDIO
A lo largo de siglo y medio, la Caja, ha sido el apoyo para que miles de personas hayan podido construir su vida, consolidándose como un gran motor de apoyo al desarrollo de territorios y personas, un propósito que ha sido y es crucial para la transformación de la economía y la sociedad de Aragón.
En lo económico, ha creado motores como la Feria de muestras y la Escuela de capacitación agraria, que contribuyó decisivamente a la transformación del campo; adquirió los terrenos para la implantación de General Motors, construyó las estaciones de esquí en el Pirineo –hoy en Aramón– e impulsó la trasformación de sectores como el vino, el jamón y el aceite, con la creación de las denominaciones de origen.
Además, entre otras cosas, adquirió los terrenos de la Expo 2008 y fue clave para el desarrollo de la plataforma logística de Zaragoza, Plaza. Una de sus líneas más relevantes ha sido su apuesta por la vertebración del territorio, con la apertura de centros culturales en Aragón, La Rioja y Guadalajara, unos espacios que han sido claves la vida sociocultural de sus ciudadanos.
También se ha mantenido como una de las pocas cajas de ahorros españolas que superaron la crisis financiera y que, tras aplicar la nueva y exigente legislación, se convirtió en Fundación bancaria, propietaria del 88% de Ibercaja Banco.
Esta transformación tuvo como resultado un modelo social que permanece intacto en la actualidad: gracias a la actividad y al dividendo generado por Ibercaja Banco, Fundación Ibercaja, como su propietaria, lo revierte directamente en la sociedad, impulsando sus actividades, iniciativas y propuestas socioculturales. Es un modelo de hacer banca que pone a las personas en el centro, como marcaba exactamente el espíritu de la caja de ahorros.
Otro de los grandes hitos fue en el año 2023, con la inauguración de Mobility City por parte del Rey. Con este espacio, uno de los emblemas de la Expo diseñado por la prestigiosa Zaha Hadid, Fundación Ibercaja, además de devolverlo a la ciudadanía, continúa con su labor para consolidarlo como un referente a nivel nacional e internacional para el debate, el análisis y la divulgación en torno a la movilidad sostenible del futuro; un concepto con el que nuevamente vuelve a su origen, al entenderlo como un elemento que siempre debe estar al servicio de las personas.
PROPÓSITO Y MODELO SOCIAL
Este propósito social hace que todo lo generado vuelva a la sociedad. Un ciclo que conecta de igual forma con los inicios de la Caja hace 150 años, el motivo de su creación y el propósito mantenido en la actualidad, con los mismos valores y compromiso, con un enfoque siempre adaptado a las personas, su presente y futuro.
Con esta máxima presente en su trabajo diario, la labor de Fundación Ibercaja se enfoca actualmente en diferentes áreas. Por una parte, y su razón de ser, la acción social, a través de las diferentes convocatorias y proyectos de ayudas que buscan generar una igualdad de oportunidades y derechos para todas las personas.
Sumado a ello, otra línea que forma parte de nuestro ADN y que la ha definido en estos 150 años ha sido la apuesta por impulsar nuestro territorio y todas aquellas iniciativas que buscan su mejora, progreso y evolución. Y por supuesto, la cultura, acercándola a toda la sociedad a través de exposiciones, conferencias, certámenes artísticos.
En este sentido, está muy presente Francisco de Goya, poniendo en valor su obra y figura a través del Museo Goya y también la preocupación de la entidad por preservar el patrimonio histórico aragonés, atesorando y preservando espacios como el Patio de la Infanta, los Palacios de Villahermosa y Larrinaga o el Arco del Deán.
Por último, la educación y la empleabilidad, acompañando a las personas en sus diferentes etapas, con proyectos e iniciativas que comienzan en la etapa escolar y se extienden hasta el impulso a jóvenes emprendedores en sus primeros pasos profesionales.
Desde 1876, Fundación Ibercaja e Ibercaja Banco han buscado ser ese gran motor de apoyo al desarrollo de territorios y personas, siendo clave para entender la historia socioeconómica de Aragón. Una labor que posteriormente, se fue extendiendo también a La Rioja, Guadalajara, Madrid y al resto del territorio nacional.
A lo largo de 150 años, Fundación Ibercaja ha estado al servicio del desarrollo humano y del territorio en el que actúa, atenta a las diferentes necesidades y desafíos para seguir aportando valor en todas sus iniciativas presentes y futuras.

