Al final, la Nochebuena siempre llega el 24 de diciembre y la Navidad el 25, que es lo que manda el calendario y la tradición. Y el árbol de la Plaza Mayor de Guadalajara tiene al fin su iluminación, de abajo a arriba, como nuestros munícipes han querido. Todo un esfuerzo que se supone apreciarán adecuadamente los viandantes e incluso los que llenen el centro de la capital este martes para el multitudinario y callejero vermut que se espera.

La cosa empezó el jueves pasado, como ya resaltó LA CRÓNICA, y este sábado continuaba, con más medios materiales. Refuerzos y más refuerzos para una tarea que parece complicada. Al final, se ha conseguido.

Los bomberos del Ayuntamiento desplazaron este 21 de diciembre uno de sus más poderosos camiones con escala para que varios operarios pudieran seguir enroscando la inacabable ristra de bombillitas led. Como no resulte más sencilla la retirada, una vez pasadas las fiestas… 

El resultado final está ahí. Los más perezosos, o aquellos de nuestros lectores que no puedan o quieran acercarse a verlo, pueden comprobarlo en la galería gráfica que acompaña estas líneas.

En todo caso, repetimos el mensaje más relevante, que ya escribimos días pasados para la concurrencia: por si no nos leemos antes del 25 de diciembre…¡Feliz Navidad! Lo demás, importa menos.