El concejal de Aike en el Ayuntamiento de Guadalajara, Jorge Riendas, ha mostrado sus ganas de cambio en la Corporación municipal tras la investidura del socialista Alberto Rojo como alcalde, aunque cree que se podría haber hecho efectivo de una forma "más autónoma y más municipalista".

"Esto no nos ha gustado porque no nos hemos cansado de decir que a Guadalajara hay que quererla", ha señalado, en referencia al nombre de su propia formación, a la par que ha reivindicado otra forma de hacer política y tras asegurar al POSE que estarán con ellos para "tejer ciudad y defender al ciudadano en los servicios que se le prestan".

También ha defendido la necesidad de ser más autónomos y fuertes y dejar de ser dirigidos desde Madrid y Toledo. "No hay una buena ciudad sin buena arquitectura", ha concluido, haciendo gala de su profesión de aparejador, para "dejar atrás solares y andamios que hay que empezar a transformar".