El reloj del Ayuntamiento de Guadalajara a las ocho de la mañana del 1 de septiembre de 2021 en pleno desfase horario. (Foto: La Crónic@)
El reloj del Ayuntamiento de Guadalajara a las ocho de la mañana del 1 de septiembre de 2021 en pleno desfase horario. (Foto: La Cró[email protected])

Por segundo día consecutivo, el reloj del Ayuntamiento de Guadalajara, en uso de su libérrima voluntad, marca las horas como le da la gana.

Quien se plante en la Plaza Mayor para mirar y ver, observará que si son las ocho en el mundo de los vivos, las agujas de la esfera dan las diez y cuarto. Tal cual. Será que la Corporación ha decidido adelantarse a su tiempo y no ha encontrado mejor manera.

El vecindario, eso sí, podrá hacer caso de las señales acústicas, puesto que los cuartos y la hora suenan en su momento preciso, a golpe de campanada. Pero hasta ahí, porque en lo alto de la torre impera la anarquía horaria.

«Hasta un reloj parado da la hora correcta dos veces al día» decíamos ayer, en frase atribuida por igual a Woody Allen y a Paulo Coelho y que puede que no sea de ninguno de los dos. En horas 24 nos ha dejado de valer el aforismo, puesto que el reloj que marca el tiempo de Guadalajara no está parado sino que va a su puñetera bola. Como otras cosas más sustanciales.

Seguiremos informando en LA CRÓNICA de lo que ocurra. Aquí, eso sí, siempre a tiempo.

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