ante el ictus no hay tiempo que perder: hay que saber qué hacer a dónde ir.
ante el ictus no hay tiempo que perder: hay que saber qué hacer a dónde ir.

Fue en marzo de 2015 cuando comenzaba a aplicarse en Guadalajara el llamado «Código Ictus». Formalmente, se había empezado a aplicar en Castilla-La Mancha en 2009. Bajo esa denominación se conoce al procedimiento coordinado para detectar y atender precozmente a los pacientes que pudieran estar sufriendo un ictus cerebral.

El hospital alcarreño se unía así a un dispositivo que por entonces ya contaba con dos unidades en Albacete y Toledo, más otros tres equipos en Ciudad Real, Mancha Centro y Cuenca. Ahora, en 2021, aún se sigue intentando mejorar su funcionamiento, adaptándolo a las nuevas evidencias científicas.

Cuando se empezó a prestar una atención especial a los ictus, en el Hospital de Guadalajara eran muy conscientes de que una tercera parte de los casos que llegan a Urgencias están relacionados con Neurología, y de ellos, el 10 por ciento son pacientes que han sufrido un ictus. En el caso de Guadalajara ronda el centenar al año.

En la actualidad, en Castilla-La Mancha existen siete centros que ofrecen el tratamiento trombolítico venoso y dos nodos donde se lleva a cabo la trombectomía mecánica que son los hospitales de Albacete y Toledo.

Cómo paliar los daños del ictus

Como recuerda el jefe del servicio de Neurología del Hospital de Guadalajara , «el ictus es un proceso agudo en el que, o bien una parte del cerebro se queda sin sangre por obstrucción de una arteria, o bien se produce una hemorragia, lo que se llamaba derrame cerebral, por la rotura de este vaso, ya que ictus abarca tanto el infarto, que es un 80 por ciento, como la hemorragia, que es un 20 por ciento».

Antonio Yusta es el jefe del servicio de Neurología del Hospital de Guadalajara.

Tal y como indica su nombre, «ictus», que significa algo súbito y repentino, no da señales que nos avisen con antelación de que una persona va a sufrirlo, por lo que, tal y como ha subraya el doctor Yusta, hay que estar alerta a tres de sus principales síntomas, que son que «el paciente comienza, o bien con dificultad para mover una de sus extremidades como el brazo, con lo cual se le pueden caer las cosas de las manos, o bien para caminar, por la pérdida de fuerza del miembro inferior, o bien se le tuerce la boca, o tiene mucha dificultad para hablar o expresar lo que quiere decir».

El «Código Ictus» facilita la atención correcta en el centro hospitalario, sin dudas ni demoras. Eso es clave porque el 20 por ciento de los pacientes por un ictus fallecen durante el momento agudo de producirse. Es, además, la primera causa de discapacidad en personas adultas, así como la primera causa de muerte en mujeres a partir de 65 años.

Aunque puede darse a cualquier edad, es más frecuente en personas mayores y aun más en la que muestran hipertensión arterial, diabetes, el colesterol alto o que beben alcohol en exceso.

Mejora de los protocolos

Actualmente, el SESCAM y el Comité de Expertos de Patología Cerebrovascular de la región están trabajando en una nueva actualización del protocolo regional del «Código Ictus», para incorporar nuevas líneas de actuación basadas en la evolución de la ciencia y en la experiencia adquirida en Castilla-La Mancha en la aplicación de este protocolo. La anterior actualización es de 2018.

Según avanzan desde la Consejería de Sanidad, se dotará al personal de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario de nuevas herramientas, en forma de escalas diagnósticas y actualización de conocimientos, para detectar desde el inicio de la asistencia, en el medio extrahospitalario, si el paciente podría de beneficiarse de una trombectomía y, en función de ese resultado, derivarle, sin demora, al centro adecuado.

Además, se potenciará el Registro que existe en la región sobre los pacientes en los que se activa el «Código Ictus».

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