La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía ha confiado en que el PP de Castilla-La Mancha se oponga "frontalmente" a las declaraciones de su líder nacional, Pablo Casado, y pida una rectificación. "Si quieren competir con Vox por el electorado, que no lo hagan sacrificando el interés de la nación, que se desmarquen y abracen la postura de científicos y ecologistas, que señalan claramente a la agricultura intensiva como un problema y nunca como una solución o algo sostenible, mucho menos un bien común".

Así ha reaccionado la Asociación después de que Casado haya anunciado que el PP se movilizará para que el agua siga llegando y para que el PSOE "deje de mercadear con un recurso que es de interés nacional".

"El Tajo y el Mar Menor son patrimonio de todos los españoles y no podemos perderlos por la codicia del Scrats, especuladores del agua, y el beneficio de los cuatro buitres de la agroindustria", avisan los municipios ribereños en nota de prensa.

Lamentan asimismo que de la misma forma que se opusieron a la entrada de los ribereños en la Comisión de Explotación del Trasvase, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, "ha vuelto a dejar clara su postura y sus prioridades en lo referente al acueducto".

"Siempre al lado de la agroindustria, contra el criterio de la ciencia, contra Guadalajara, contra Cuenca, contra Toledo y Aranjuez, contra el Turismo en la Región de Murcia, contra quienes se manifestaron en octubre en defensa del Mar Menor, contra quien haga falta. Siempre en defensa del lobby trasvasista, que manda en el palacio de San Esteban", asegura.

El vicepresidente de la Asociación, Borja Castro, ha explicado que "se empeñan en convertir en una lucha política una cuestión que está por encima del juego sucio y barriobajero al que están acostumbrados, una cuestión que es de interés nacional, estratégica de cara al futuro: la conservación de nuestro patrimonio nacional".

"La recuperación y conservación de nuestros ecosistemas está por encima de izquierdas o derechas, no es campo para opiniones subjetivas u ocurrencias populistas, es un problema serio que debemos afrontar con sensatez, escuchando a los científicos y valorando por encima de todo el enorme coste, tanto económico, como ambiental, que supone la situación actual del Tajo y del Mar Menor", añade Castro.